MIAMI (AP) — Yolnick Jeune no pudo dormir durante días, ansiosa por saber qué pasaría con un programa que ha retrasado las deportaciones de ella y de cientos de miles de haitianos que viven en Estados Unidos.

Posteriormente el gobierno del presidente Donald Trump anunció esta semana una última extensión de 18 meses para el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), el cual le ha permitido a Jeune poder trabajar y mantener a sus cinco hijos, incluida una niña de siete años nacida en Estados Unidos.

“Puedo respirar y descansar un poco. Esto me da tiempo para ver qué es lo que sigue”, dijo Jeune el martes en el pequeño barrio de Little Haiti en Miami.

Sin embargo, al mismo tiempo, Jeune está molesta de que el gobierno haya dicho el lunes que ella y casi 60.000 haitianos deben regresar a su país de origen para julio de 2019, lo que descarta cualquier tipo de extensión sobre los beneficios para inmigrantes otorgados a los haitianos que llegaron al país antes y después del sismo de 2010 en el país caribeño.

“Estoy muy deprimida por saber que en 18 meses debo regresar”, expresó Jeune.

La haitiana ha vivido en Miami desde 2009 y no ha regresado a la isla, pero a través de su hermana y de otros familiares que viven en su nativa Port-de-Paix sabe que las condiciones no han mejorado para aquellos cuyas vidas se vieron transformadas por el sismo.

En Little Haiti se respiraba un ambiente tanto de tranquilidad como de enojo. Muchas personas de las decenas que se formaron en el centro cultural para recibir pavos por el Día de Acción de Gracias estaban confundidas sobre si el programa realmente fue extendido o se le había puesto fin, y estaban reacias a hablar sobre cuestiones de inmigración.

“Esta decisión ha llevado a estas familias a un torbellino completo”, dijo Merleine Bastien, directora ejecutiva del grupo activista Haitian Women of Miami (Mujeres Haitianas de Miami), en una conferencia de prensa el martes en Little Haiti.

“Presidente Trump, tú prometiste durante tu campaña que serías el mayor defensor de Haití”, expresó Bastien. “¿Esta es tu idea de ser el mejor paladín? Lo lamento, pero no estoy de acuerdo”.

El Departamento de Seguridad Nacional indicó el lunes que las condiciones de vida en Haití han mejorado significativamente, y mencionó una disminución del 97% en el número de personas desplazadas. En un comunicado dijo que el beneficio se extenderá una última vez _hasta julio de 2019_ con el fin de darle a los haitianos tiempo para regresar a casa.

Los defensores de los haitianos rápidamente criticaron la decisión de hacer que ésta sea la última extensión, bajo el argumento de que las condiciones de vida en la isla no han mejorado lo suficiente como para que los haitianos sean deportados.

Mientras que Haití ha tenido avances impulsados por la ayuda internacional desde el sismo, sigue siendo una de las naciones más pobres del mundo. Más de 2,5 millones de personas, aproximadamente una cuarta parte de la población, viven con menos de 1,23 dólares al día, lo que las autoridades allí consideran como pobreza extrema.

El mes pasado las Naciones Unidas pusieron fin a una misión para mantener la paz en Haití que, en su momento de más auge, incluía a más de 10.000 efectivos. Su nueva misión está compuesta por cerca de 1.300 elementos de la policía civil internacional y por 350 civiles que ayudan al país a intentar reformar el sistema de justicia, el cual está lleno de problemas.

El Departamento de Seguridad Nacional realizó su anuncio 60 días antes de que expire el estatus temporal para los haitianos. En mayo, la agencia extendió el programa por solo seis meses en lugar de los 18 que se acostumbraba, y exhortó a los haitianos que reciben los beneficios del TPS a que pongan sus asuntos en orden y se preparen para regresar a casa.