SAN JUAN (AP) — Un apagón dejó a unos 870.000 puertorriqueños sin electricidad el jueves, un día después de otra extensa falla en el servicio, obligando a que el principal hospital público y el aeropuerto internacional usaran generadores de respaldo, mientras la isla aún lucha por recuperarse de los estragos causados por el huracán María.

La Autoridad de Energía Eléctrica informó que un árbol cayó sobre la principal línea que abastece de electricidad a la capital y áreas aledañas desde la costa norte hasta el sureste. El árbol cayó mientras trabajadores limpiaban un terreno en el pueblo montañoso de Cayey como parte de los esfuerzos de restauración de energía. El director interino de la agencia, Justo González, calculó que restablecer el servicio podría tomar entre 7 y 11 horas.

El anuncio causó indignación entre los residentes, que en las redes sociales se expresaron hartos de los continuos apagones y exigieron una solución permanente al suministro, que ha fallado varias veces en los últimos meses. Algunas personas se quedaron atrapadas en el sistema de tránsito eléctrico y tuvieron que caminar sobre los rieles para salir de las estaciones. Las tiendas y cines en el centro comercial más grande de la isla tuvieron que cerrar.

Sin aire acondicionado, las barberías y otros negocios dejaron abiertas sus puertas mientras los empleados seguían trabajando. Entre ellos estaba el restaurante Casa Manolo en San Juan, que no tiene un generador de respaldo.

“Uno se acostumbra”, dijo el propietario Manolo Piqueres. “Al final el sol sale”.

Fredyson Martinez, vicepresidente de un sindicato que representa a trabajadores de empresas de electricidad, dijo en entrevista telefónica que el jueves también falló otra línea que la empresa estaba tratando de usar como respaldo de la línea principal. Esta línea falló por razones desconocidas, agregó.

Puerto Rico todavía depende de casi 900 de los más de 2.000 generadores temporales que funcionarios federales instalaron tras la tormenta.

En toda la isla, más de 50.000 de 1,47 millones de clientes siguen sin electricidad desde el 20 de septiembre, cuando María azotó la isla como huracán categoría 4 y destruyó hasta el 75% del tendido eléctrico.

Funcionarios federales dijeron el miércoles que para junio prevén tener listo un plan para reforzar y estabilizar la red eléctrica a un costo inicial estimado de 17.600 millones de dólares.