CIUDAD DE MÉXICO (AP) — En un intento por alcanzar la meta de 20 clubes en la máxima categoría, la multipropiedad de equipos ya no se combatirá y seguirá siendo permitida en el fútbol mexicano, anunció el lunes el presidente de la liga local, Enrique Bonilla.

En el 2013, el entonces presidente de la liga, Decio De María, anunció que, a partir del 2018, ningún dueño podría tener más de un equipo, en un movimiento que en ese entonces parecía encaminado a frenar la incursión en el fútbol del millonario Carlos Slim, quien en un lapso corto de tiempo adquirió acciones en Pachuca y León.

Slim vendió esas acciones en septiembre del año pasado y, coincidentemente, la liga dio marcha atrás a la propuesta de eliminar la multipropiedad en una reunión de dueños realizada en marzo de este año.

“Dentro de los acuerdos establecidos sólo puede haber dos clubes que sean de un mismo propietario”, dijo Bonilla en rueda de prensa. “En caso de que tuvieran más de dos, no podrían hacerlo (comprar uno más) y, en caso de que tuviera uno, sí podrían hacerse de ese certificado (de propiedad)”.

Actualmente, TV Azteca posee los certificados de Morelia y Atlas, mientras que Grupo Pachuca se mantiene como dueño de los Tuzos y del León.

Hace cinco años, De María había dicho que esos dos grupos estarían obligados a vender uno de sus equipos antes del arranque del Apertura 2018. Pero los dueños de la liga mexicana aprobaron las modificaciones a los reglamentos de ascenso y descenso porque quieren alcanzar 20 equipos en la máxima categoría, en lugar de los 18 que actualmente participan.

Para lograrlo propusieron que el equipo que sea el peor no pierda la categoría, sino que pueda pagar una sanción de 120 millones de pesos (unos seis millones de dólares) para conservar su lugar.

Lobos de Puebla fue el primero en aceptar esa rendija en el reglamento y quedó en la primera división, a pesar de ser el equipo que descendió sobre la cancha. El equipo que ganó el campeonato en la liga de ascenso fue Cafetaleros de Tapachula, que no pudo llegar al máximo circuito porque no cumple con el cuaderno de cargos que pide la liga, que exige una capacidad de estadio superior a 20,000 aficionados, tener equipos en todas las categorías inferiores, además de mostrar que sus recursos económicos son lícitos, entre otras cosas.

Bonilla dijo que para el próximo torneo hay nueve equipos que ya fueron certificados y que podrían ascender si ganan el campeonato.

Si el equipo que descienda paga su multa y el que ascienda está certificado, la liga mexicana tendría 19 equipos a partir del próximo año. Aunque también existe la posibilidad de lo opuesto, que el equipo que descienda decline pagar la multa y el que ascienda no sea certificado, dejando el torneo con 17 escuadras.

“Existe la posibilidad de que en algún momento nos quedemos con 17, pero así seguiremos hasta llegar a 20 clubes en la liga”, dijo Bonilla, quien aseveró que no hay una fecha marcada para llegar a esa cifra. “La realidad es que no hay una fecha porque todo está en función de que los equipos del ascenso se vayan certificando. Eso nos permitirá que el tiempo se acorte. Si las próximas dos temporadas los equipos del ascenso que son campeones están certificados y los dos que descienden aportan los 120 millones llegamos en dos temporadas a los 20 clubes”.