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Demanda: Diócesis de Virginia Occidental contrató pedófilos

March 19, 2019

CHARLESTON, Virginia Occidental, EE.UU. (AP) — Una diócesis de Virginia Occidental y su exobispo contrataron a sabiendas a pedófilos y no revisaron adecuadamente los antecedentes penales de empleados que trabajaron en escuelas y campamentos, argumentó la fiscalía general del estado en una demanda entablada el martes.

La querella contra la diócesis de Wheeling-Charleston y el obispo Michael Bransfield fue anunciada por el fiscal general Patrick Morrisey. Fue presentada una semana después de que funcionarios de la Iglesia impusieron restricciones ministeriales a Bransfield debido a la investigación por presuntamente haber acosado sexualmente a adultos y cometer irregularidades financieras.

“La Iglesia católica ha estado encubriendo, escondiendo y negando que ha tenido sacerdotes abusadores de niños durante mucho tiempo, incluyendo aquí mismo en Virginia Occidental”, dijo Morrisey en una conferencia de prensa.

La demanda argumenta que la diócesis y Bransfield optaron por encubrir conductas presumiblemente criminales y que la diócesis contrató abusadores sexuales confesos y sacerdotes acusados de abuso sexual de menores, sin revisar sus antecedentes apropiadamente.

En un caso ocurrido hace varias décadas, de acuerdo con la demanda, el reverendo Víctor Frobas, quien fue obligado a renunciar al sistema del seminario de Filadelfia debido a una acusación creíble de abuso de menores, fue nombrado director de un campamento juvenil de verano perteneciente a la diócesis. Luego fue acusado de abusar de niños mientras estuvo en ese puesto y, tras pedir una licencia, regresó y fue asignado como capellán de la secundaria católica Wheeling Central. En 1987, Frobas fue encausado por presuntamente abusar sexualmente a dos niños en una parroquia de un suburbio de St. Louis. Frobas se declaró culpable, estuvo dos años en la cárcel y luego murió en 1993.

“Creemos que el primer paso importante que la diócesis puede dar es decir todo lo que sabe”, dijo Morrisey. “La Iglesia debería de hacer que sus archivos sean públicos y revelar lo que pasó con cada acusación creíble de abusos sexuales que recibieron, y a la vez proteger la identidad de las víctimas y sus familias”.

Morrisey dijo que el caso fue presentado conforme a las leyes estatales de protección y crédito de los consumidores. Agregó que su oficina está en proceso de referir casos individuales a fiscalías locales.

Un portavoz de la diócesis no ha contestado mensajes dejados para pedirle comentario. Tampoco hubo respuesta a una llamada al número de teléfono bajo el nombre de Bransfield.