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EEUU: Cierra un centro de detención de migrantes, abre otro

April 9, 2019
Centro de detención de inmigrantes de Adelanto, California, en foto del 19 de mayo del 2015. Las autoridades de Adelanto rescindieron un contrato con el gobierno y una empresa privada para administrar el centro con 1.900 camas. (James Quigg/The Daily Press via AP, File)

SANTA ANA, California, EE.UU. (AP) — Una comunidad del sur de California rescindió un contrato con el centro de detención de migrantes más grande del estado, pero ello no quiere decir necesariamente que vaya a cerrar sus puertas. Por el contrario, podría ser expandido.

La municipalidad de Adelanto puso en marcha el mes pasado la rescisión de su contrato con el servicio de inmigración y con una empresa privada de prisiones para el manejo de un centro de 1.900 camas a 97 kilómetros (60 millas) al noreste de Los Ángeles, en medio de quejas por las condiciones inadecuadas y la deficiente atención médica.

Una reciente ley aprobada en California que buscaba contrarrestar las acciones del gobierno de Donald Trump impide a las autoridades locales agrandar sus contratos para centros de detención. Pero no impide que empresas como The GEO Group, de Boca Ratón, Florida, hagan eso precisamente.

“Sin nuestra participación, pueden expandirse”, declaró Stevenonna Evans, concejal de Adelanto que estaba en contra de la rescisión del contrato. Dijo que analizó el tema con ejecutivos de GEO varias veces. “Me reuní tres veces con ellos en las que trataron de convencerme de lo que dicen. GEO está a favor de esto”.

Todo esto sucede en el marco de una intensa batalla entre las autoridades de California y el gobierno de Trump en torno al cumplimiento de las leyes del servicio de inmigración. Tras la elección de Trump, que llegó a la presidencia con la promesa de construir un muro en la frontera con México y frenar la inmigración ilegal, California adoptó leyes que limitan la colaboración de la policía con la policía de inmigración, disponen inspecciones de los centros de detención y suspenden la expansión de esos servicios.

En el último año, varios condados de California optaron por poner fin a esos contratos, incluidos los de Contra Costa, en la zona de San Francisco, y Orange, en el sur del estado. Las policías de esos estados manejan las instalaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, según sus siglas en inglés), y una vez que expiren los contratos, los centros de detención dejarán de funcionar.

Adelanto y otra ciudad del centro de California, McFarland, por el contrario, están rescindiendo sus contratos con ICE para que GEO pueda hacerse cargo de las instalaciones. Era una forma de asegurarse ingresos y puestos de trabajo, despejando el camino para que las instalaciones abriesen sin tener que someterse a licitaciones con el gobierno federal.

El ICE firmó un contrato por un año directamente con GEO para que siga funcionando el centro de Mesa Verde, con 400 camas, mientras se analizan las opciones. En el caso de Adelanto, no está claro qué pasará con la instalación, que es propiedad de GEO.

El ICE dijo que mantendrá el centro de Adelanto abierto mientras haya un contrato viable y que “analiza todas las opciones para seguir usando las instalaciones actuales”.

Pablo Páez, vocero de GEO, desistió de hacer comentarios.

“Este es otro giro en los esfuerzos de activistas de California por hacer que resulte más difícil beneficiarse con la detención de inmigrantes”, expresó César Cuauhtémoc García Hernández, profesor de la facultad de derecho de la Universidad de Denver.

“Creo que es de esperar que las prisiones privadas insistan”, comentó.

En Estados Unidos, algunos gobiernos locales han estado tratando de rescindir los contratos con los centros de detención de migrantes desde que el gobierno de Trump adoptó su política de tolerancia cero que separó familias.

En Texas, funcionarios del condado de Williamson rescindieron el año pasado un contrato para administrar un centro de detención de 500 camas y el ICE firmó un acuerdo con CoreCivic, una empresa de Nashville, Tennessee, para mantener el sitio funcionando al menos temporalmente.

California sancionó una ley en el 2017 que limita la expansión de los centros de detención de migrantes. El año pasado el estado más poblado de la nación tenía 5.500 camas, según la procuraduría general del estado.

El cierre de instalaciones reducirá la capacidad de alojar migrantes en una cuarta parte en California. Y cuando eso suceda, el centro de Adelanto tendrá el 47% de las camas de California.

El centro es uno de los más grandes del país y ha enfrentado una cantidad de quejas sobre sus servicios médicos. Inspectores federales encontraron el año pasado horcas hechas con sábanas colgando de las celdas.

El lunes activistas dijeron que un hombre de 27 años que estuvo en ese centro había fallecido. José Ibarra Bucio se desplomó mientras era llevado a un tribunal en febrero y murió en un hospital, según la Coalición por los derechos Humanos de los Inmigrantes.

El ICE dijo que Ibarra había sido condenado por manejar con negligencia y escaparle a un agente. Estuvo preso en Adelanto y fue liberado el 22 de febrero “por razones humanitarias”. La agencia declinó responder más preguntas.

Las autoridades inmigratorias pagan 113 dólares diarios por cada uno de los primeros 1.455 reos alojados allí, según el presupuesto de ese organismo.

Casi 400.000 inmigrantes fueron alojados en centros de detención en el año fiscal de 2018, un 23% más que en el año previo, de acuerdo con información del gobierno.

Activistas a favor de la causa de los inmigrantes dicen que esperan que más estados y ciudades sigan el ejemplo de California y no permiten más centros de detención de inmigrantes. Esto podría hacer en el futuro que menos inmigrantes permanezcan detenidos mientras se procesa su deportación.