JERUSALÉN (AP) — El ministro israelí de Defensa acusó el lunes al presidente palestino, Mahmud Abás, de “perder la cabeza” tras su encendido discurso contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En declaraciones a la Radio del Ejército israelí, Lieberman dijo que las palabras de Abás reflejaban que ha renunciado a la perspectiva de negociaciones y optado en su lugar por la confrontación con Israel y Estados Unidos.

Abás escaló de forma drástica su retórica en un discurso el domingo, en el que arremetió contra Trump por decisiones recientes como el reconocimiento de Jerusalén como capital israelí. Abás también condenó un tuit reciente del mandatario estadounidense en el que amenazaba con recortar la ayuda de Estados Unidos y acusando a los palestinos de que ya no están dispuestos a negociar un acuerdo de paz con Israel.

“¿Desde cuándo rechazamos negociaciones?”, dijo Abás a los miembros del Consejo Palestino Central, un importante organismo de toma de decisiones. “Qué vergüenza”, dijo Abás en alusión a Trump.

Después provocó carcajadas entre los asistentes al añadir “Yehreb beitak”, una expresión que puede traducirse literalmente como “que derriben tu casa”.

La frase, en árabe palestino coloquial, puede tener diferentes connotaciones, desde un insulto duro a algo más casual, pero su empleo en un discurso seguido resultó llamativo.

El ministro israelí de Educación Naftali Bennett, líder del partido proasentamientos Casa Judía, dijo que el contenido y el estilo del discurso reflejaban el declive de Abás.

“Abu Mazen está al final de su camino, hacia el final de su mandato y al final de su vida”, dijo a la Radio del Ejército israelí, refiriéndose a Abás por su apodo. “Parece que no hay un socio palestino y es improbable que lo haya en el futuro”.

Trump indignó a palestinos y musulmanes de todo el mundo cuando anunció a finales del año pasado que Estados Unidos reconocería a Jerusalén como capital de Israel y trasladaría su embajada allí, rompiendo con décadas de estrategia estadounidense y en contra del consenso internacional sobre que el destino de Jerusalén debe negociarse entre ambos bandos.

Abás ha dicho que al ponerse del lado de Israel en un tema sensible, el anuncio destruyó la credibilidad de Trump como mediador de paz en Oriente Medio.