CARACAS (AP) — Calles vacías, centenares de comercios cerrados y personas que pasaron aprietos para transportarse a sus trabajos marcaron la jornada en Venezuela a raíz del paro cívico impulsado por la oposición contra el proceso constituyente, el cual derivó en protestas violentas que dejaron dos muertos y nueve heridos.

El Ministerio Público reportó el fallecimiento de Ronney Eloy Tejera, de 24 años, durante un incidente en el que se utilizó un arma de fuego cuando un grupo protestaba en un municipio en el estado central de Miranda. Además, confirmó el deceso de Andrés Uzcátegui, de 23, durante una protesta en una barriada pobre en el estado de Carabobo, también en el centro. Durante la jornada al menos nueve personas resultaron heridas en disturbios callejeros.

Con la muerte de los dos jóvenes se eleva a 95 el número de fallecidos desde que comenzaron las protestas antigubernamentales hace más de tres meses en la nación petrolera agobiada por una profunda crisis económica.

Al aplicar la huelga de 24 horas la oposición procuraba acentuar su presión contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro y su iniciativa para reescribir la carta fundamental del país, para lo cual prepara la elección de una Asamblea Constituyente el 30 de julio.

Maduro, quien se resiste a echar para atrás su plan constituyente y desafía a las amenazas de sanciones estadounidenses, acusó a la oposición de intentar “sabotear la vida económica del país".

En Nueva York, un alto diplomático venezolano en las Naciones Unidas dimitió en protesta por lo que catalogó como violaciones generalizadas a los derechos humanos por parte del gobierno de Maduro.

Isaías Medina dijo a The Associated Press que ya no podía tolerar trabajar para un gobierno que aboga por los derechos humanos en la ONU y los viola al mismo tiempo. Medina pidió a Maduro "que renuncie. Él tiene que responder ahora ante la comunidad internacional".

El embajador de Venezuela ante la ONU, Rafael Ramírez, escribió en Twitter que Medina "ha actuado de manera deshonesta" y de inmediato fue relevado de sus funciones.

Durante la jornada, Maduro denunció que supuestos manifestantes atacaron la sede de la estatal Venezolana de Televisión, en el este de la capital, y quemaron un pequeño módulo público.

El incidente ocurrió cuando manifestantes opositores, que mantenían bloqueadas unas vías cercanas al canal estatal, se enfrentaron con piedras a las fuerzas de seguridad y empleados de la televisora, relató a la AP Maritza García, una estudiante universitaria de 21 años que participaba en la protesta. En medio de la refriega cayó una bomba lacrimógena en el módulo público, acotó, y dijo que eso ocasionó el incendio.

Varias decenas de guardias nacionales y policías se presentaron en el lugar y lanzaron bombas lacrimógenas y balas de goma para dispersar a los manifestantes.

Muchos venezolanos se vieron afectados el jueves por la ausencia de transporte público, uno de los sectores que se sumaron al paro, pero pese a que tuvieron que levantarse más temprano de lo que suelen hacerlo y caminar varias horas a sus lugares de trabajo daban su respaldo a la paralización.

“Cualquier sacrificio es poco. Ya estamos viviendo muy mal", coincidió el capitalino Edgar Noguera, un maestro panadero de 38 años. "Yo no quiero que haya Constituyente, lo que quiero es que ese hombre (Maduro) se vaya".

Mientras algunos sindicatos nacionales de trabajadores y transportistas anunciaron su respaldo a la paralización, dirigentes del oficialismo descartaron que los empleados del sector público _cerca de 2,8 millones de personas_ apoyarían la medida.

Las mayores cámaras de empresas, industrias y comercios del país dieron libertad a sus trabajadores para unirse al paro e indicaron que no aplicarían sanciones a los que se ausentaran. Cerca de 10 millones de personas laboran en el sector privado.

El ministro de Defensa, general en jefe Vladimir Padrino López, informó temprano que tras una inspección se determinó que las 700 empresas más grandes de producción de alimentos estaban operando en su totalidad. La AP consultó a los representantes de algunas compañías de alimentos, los cuales indicaron que sus plantas operaban a la mitad de su capacidad debido al ausentismo laboral.

El paro forma parte de las medidas anunciadas a principios de la semana por la oposición para intensificar su rechazo al proceso constituyente, y después de que el fin de semana impulsó una consulta simbólica en la que según indicó más de siete millones de venezolanos rechazaron el plan del gobierno para reformar la carta fundamental del país.

Otras de las medidas incluían la designación el viernes por parte de la Asamblea Nacional, dominada por la oposición, de nuevos magistrados del máximo tribunal de justicia del país, pero la Sala Constitucional de ese órgano controlado por el oficialismo, en un fallo conocido el jueves por la noche, advierte que ello configura el delito de usurpación de funciones. Recordó asimismo que la Asamblea Nacional se mantiene actualmente en desacato debido a otras sentencias en su contra, por lo que sus actos no tendrían validez.

______

Fabiola Sánchez está en Twitter como: https://twitter.com/fisanchezn

______

El periodista de la AP Jorge Rueda contribuyó para esta nota desde Caracas.