PANAMÁ (AP) — Los ejecutivos de la Organización Trump fueron desalojados el lunes de sus oficinas en el Hotel Trump de Panamá con la intervención de las autoridades panameñas, para solucionar una disputa entre la compañía del magnate y los condóminos.

Los guardias de seguridad de Trump también se retiraron del lugar y los trabajadores comenzaron de inmediato a retirar el nombre Trump del hotel.

Un juez panameño y policías armados escoltaron al titular de la asociación de condóminos al interior del lujoso inmueble de 70 pisos de la marca Trump en la bahía de Panamá, y el personal de seguridad de Trump se marchó poco después. La disputa legal en torno al contrato de administración del hotel prosigue con Trump, pero los acontecimientos del lunes eran indicio de que la Organización Trump había entregado el control físico del inmueble.

"Esto fue meramente una disputa comercial que se salió de control”, dijo Orestes Fintiklis, un inversionista de capital privado y presidente de la asociación de condóminos poco antes de su ingreso en las oficinas administrativas del edificio. “Y hoy esta disputa ha sido resuelta por las autoridades y los jueces del país”.

Los abogados de la Trump Organization, sin embargo, dijeron que en realidad los tribunales panameños no se habían pronunciado sobre la disputa de base, un contrato de gestión que el grupo de Trump sigue considerando válido, y solo habían nombrado a un gestor interino hasta que un comité de arbitraje internacional decida sobre el asunto.

“Trump Hotels está totalmente convencido que no solo prevalecerá, pero que también deberá ser indemnizado por daños y perjuicios, costas y otros gastos producto de las acciones tomadas el día de hoy”, indicaron los abogados en un comunicado. La Trump Organization no indicó quién era el nuevo gestor ni por qué se había retirado el nombre Trump del hotel.

Un funcionario judicial panameño dijo a The Associated Press que se iba a emitir una declaración más tarde. La página web del hotel dejó el lunes en la tarde de ofrecer reservaciones directas.

“Lo sentimos. No hay habitaciones disponibles para las fechas solicitadas”, dice un mensaje en el portal.

La intervención judicial solucionó la parte más ríspida de la disputa entre el negocio hotelero de Trump y Fintiklis, que pretendía tomar el control físico de la propiedad a nombre de los condóminos del hotel. Aunque los condóminos intentaron echar a la compañía de Trump el año pasado, la Organización Trump disputó la terminación del contrato de administración y la consideró jurídicamente nula. Como parte de la compra de 202 de las 369 unidades, Fintiklis firmó en febrero de 2017 un acuerdo en el que no impugnaría el contrato de administración con Trump, al que la Organización Trump considera de cumplimiento obligatorio.

Fintiklis cambió de curso después cerrar el acuerdo en agosto, y argumentó que la presunta mala administración del personal de Trump y el deterioro de la marca Trump hacían imposible permitir que la propiedad continuara en manos de Trump. A finales de diciembre, un equipo de administración de Trump expulsó a un grupo de ejecutivos de los hoteles Marriott que visitaban el hotel a invitación de Fintiklis.

“Nuestra inversión no tiene futuro mientras el hotel sea administrado por un operador incompetente cuya marca se ha deteriorado sin ningún remedio”, escribió Fintiklis a sus condóminos en un correo electrónico con fecha de enero y obtenido por la AP.

La disputa más reciente e intensa comenzó el 22 de febrero, cuando Fintiklis, que reside en Miami, llegó al hotel para entregar avisos de terminación de contrato al equipo de administración de Trump. Los directivos del hotel echaron a Fintiklis y su comitiva, y se opusieron a que inspeccionara las 202 habitaciones del hotel de su fondo de inversiones.

Una denuncia legal presentada por Fintiklis más tarde esa misma noche alegaba que él y otros en su grupo atestiguaron cómo los miembros del equipo de Trump destruían documentos del hotel, algo que los directivos de la compañía de Trump han negado.

Por más de una semana, el equipo Trump resistió las gestiones de Fintiklis y sus aliados para ganar control de la propiedad, incluyendo las oficinas administrativas y el sistema de seguridad de circuito cerrado del hotel, que estaba instalado en la asociación de condóminos al interior del inmueble. En las imágenes de mala definición del enfrentamiento obtenidas por la AP se ve al personal de seguridad de Trump empujando a un representante de la asociación de condóminos y una riña en las escaleras entre los guardias de seguridad de ambas partes.