CARACAS (AP) — Las autoridades venezolanas ordenaron el jueves a las filiales locales de la corporación estadounidense Procter & Gamble y la empresa suiza Nestlé ajustar sus precios a los que tenían el 15 de diciembre como parte de las acciones que acordó esta semana el gobierno para hacer frente a la desbocada inflación que golpea al país suramericano.

Las dos empresas fueron notificadas por la estatal Superintendencia Nacional Para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos, indicó el jueves el organismo en su cuenta de Twitter.

Las empresas no han ofrecido hasta el momento comentarios sobre la decisión del gobierno.

La acción se da dos días después de que el vicepresidente Tareck El Aissami ordenara que todos aquellos productos que sufrieron incrementos en enero tuvieran nuevamente el valor que ostentaban el mes previo. El Aissami justificó la decisión alegando que a muchos productos les hicieron un "incremento desmedido" como parte de un esquema de "guerra" contra la población.

Durante el mensaje anual que ofreció desde la Asamblea Nacional Constituyente, el presidente Nicolás Maduro ordenó el pasado lunes a los miembros de su equipo aplicar la ley de precios acordados y regularizar los valores de todos los productos para combatir lo que identificó como una "guerra de precios".

La decisión de las autoridades venezolanas fue objetada por la mayor cámara empresarial del país, que expresó que la "persecución policial" a las empresas podría agravar los problemas económicos de Venezuela.

"Es urgente abastecer los mercados y eso no se hace con persecución policial", dijo a la prensa el presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela, Carlos Larrazábal, quien indicó que muchas empresas pagan sus insumos importados al tipo de cambio del mercado negro, que supera en más de 60 veces la tasa oficial, situación que ha encarecido los gastos.

Nestlé anunció recientemente en un comunicado que desde el 8 de enero suspendió de forma temporal de las operaciones de su planta de fabricación de postres de frutas, ubicada en el estado costero de Carabobo, debido a la falta de pulpa de frutas.

Otras empresas locales también han paralizado en los últimos meses sus operaciones y reducido su producción debido a la falta de materia prima, lo que ha agravado la escasez en el país.

Venezuela está sumida en una profunda crisis económica con una creciente inflación que cerró el año pasado en 2.616%, según cálculos de congresistas opositores, y severos problemas de escasez de alimentos y medicinas.

El gobierno atribuye la crisis a una "guerra económica" que mantienen sectores opositores y empresarios, mientras analistas sostienen que las dificultades son consecuencia del agotamiento de los controles de precios y de cambio que están vigentes desde hace casi quince años.