LA HABANA (AP) — La poetisa cubana Carilda Oliver Labra, conocida por la irreverencia de su temática y una extensa producción literaria que dio vida a la típica expresión local “me desordeno, amor, me desordeno”, falleció. Tenía 96 años.

Oliver Labra murió en su natal provincia de Matanzas, al este de la capital, informaron medios de prensa oficiales el miércoles. No se especificó la causa del deceso.

La autora tuvo unos 40 libros publicados, entre ellos “Al sur de mi garganta”, “Desaparece el polvo” y “Se me ha perdido un hombre”, la mayoría traducidos a varios idiomas. Fue varias veces incluida en antologías iberoamericanas entre las mejores poetas, y también se desempeñó como abogada, maestra y alfabetizadora al comienzo del triunfo de la revolución isleña en los años 60.

Su desenfado en su vida personal y amorosa, como en la sinceridad de sus críticas o comentarios, le ganó algunos resquemores entre sus compatriotas, pero ella siempre siguió escribiendo y editando sus poemas.

Su corto poema “Me desordeno, amor, me desordeno” caló tan fuerte en el imaginario popular cubano, que se constituyó en una frase típica que hasta hoy exclaman muchos ciudadanos, incluso que no conocen de literatura.