BELO HORIZONTE, Brasil (AP) — El debut de un equipo en la Copa Mundial es vital. Es a menudo el que sienta el tono de lo que será la participación de una selección en la fiesta máxima del fútbol y el que da tranquilidad o hace sonar campanas de alarma.

No se lo recuerde a Uruguay y Chile.

Los dos equipos sudamericanos protagonizan en Belo Horizonte dramáticos novelones de desenlace incierto que parecen escritos por el mismo guionista: ambos debutan ante el rival más débil de sus difíciles grupos, en partidos en los que presupuestan sacar los tres puntos, y no saben si podrán contar con sus principales figuras, el artillero Luis Suárez en Uruguay y el volante todo-terreno Arturo Vidal en Chile.

En una dramática batalla contra el tiempo, Suárez y Vidal tratan de recuperarse de recientes operaciones en los meniscos. Pero si no están disponibles en el primer choque, las suyas podrían ser causas perdidas.

Los dos equipos quedaron en los grupos más fuertes. Uruguay comparte el D con Italia, Inglaterra y Costa Rica, mientras que Chile está en el B con España, Holanda y Australia.

Está claro que para no pasar apuros, Uruguay deberá vencer a Costa Rica y Chile tendrá que ganarle a Australia.

"A veces la vida y el fútbol nos ponen a prueba. Qué lindo sería conseguir algunas cosas sin él (Suárez), y después poder contar con él", apuntó el martes el técnico de la selección uruguaya, Oscar Tabárez.

Los paralelos entre lo que viven los dos equipos son notables. Suárez, el máximo goleador de la Liga Premier inglesa, donde juega con Liverpool, es hoy por hoy uno de los delanteros más peligrosos del mundo, y Vidal es un mediocampista como pocos, que se mueve por todo el terreno, tiene llegada y gol, y es dueño de una personalidad avasalladora que contagia a sus compañeros de la selección y de la Juventus, con la que se coronó campeón tres años seguidos. Ambos son la carta ganadora de sus equipos. Y los dos fueron operados de los meniscos pocas semanas antes del Mundial.

En las dos concentraciones de lo único que se habla es de los progresos de ambos jugadores.

Los técnicos Tabárez y Jorge Sampaoli, de Chile, los incluyeron en sus planteles y los esperarán hasta último momento. Pero ninguno de los dos está entrenándose a la par de sus compañeros y es casi imposible que puedan estar en el partido inaugural, según la impresión generalizada.

"No sé si lo tendremos en el primer partido, el segundo o el tercero", admitió Tabárez.

Mientras que en Uruguay reina la esperanza de que el "Conejo" Suárez pueda jugar al menos algunos partidos del Mundial, en Chile crece la sensación de que el "Rey Arturo", como le dicen a Vidal, tenga que ser descartado.

Los chilenos están apresurando su retorno y lo probaron 15 minutos ante Irlanda del Norte en su último partido de preparación la semana pasada. La respuesta de Vidal no fue la ideal, ya que su rodilla sigue inflamada y le molesta bastante. Chile enfrenta a Australia el viernes y tiene hasta el jueves para decidir si lo reemplaza por otro jugador o no. En medios chilenos se dice que Sampaoli está listo para llamar a Rodrigo Millar, del Atlas de México, si se decide que Vidal no puede jugar.

Uruguay debuta ante Costa Rica el sábado y tiene hasta el viernes para hacer cambios de último momento motivados por lesiones.

Tabárez recordó que Uruguay ganó "un partido bravo" sin Suárez ante Venezuela en las eliminatorias sudamericanas, y ahora espera otro duelo difícil contra unos ticos que no tienen nada que perder en el Grupo D.

"Tienen jugadores e mucho potencial que todos conocemos, algunos de ellos de mucha velocidad, lo que los hace peligrosos", señaló Tabárez. "Va a ser un rival muy difícil en un partido crucial para los dos, conseguir puntos sería importante, y no conseguirlos pondría las cosas cuesta arriba".