CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El saliente presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, dijo el viernes que comprende cómo un escándalo de una mansión a inicios de su sexenio afectó la credibilidad de su gobierno, pero reiteró que la adquisición fue perfectamente legal.

En noviembre de 2014, un equipo investigador dirigido por la periodista Carmen Aristegui informó que la esposa de Peña Nieto estaba comprando una mansión con crédito de un constructor que había recibido contratos del gobierno cuando Peña Nieto era gobernador de un estado vecino a la capital mexicana.

La primera dama Angélica Rivera dijo que había ganado el dinero para comprar la casa durante su carrera como actriz estelar de telenovelas, pero que la devolvió para evitar polémicas.

Junto con la desaparición de 43 estudiantes normalistas en septiembre de 2014, el llamado escándalo de la “Casa Blanca” echó una mancha de corrupción sobre el gobierno de Peña Nieto desde sus primeros años.

Peña Nieto dio a conocer un breve video sobre el caso el viernes.