PANAMÁ (AP) — Los abogados que representaban al negocio hotelero de la familia del presidente Donald Trump recurrieron al mandatario panameño para pedirle ayuda días antes de que un árbitro de emergencia rechazara reincorporar al equipo administrativo de Trump a un hotel de lujo en Panamá.

El bufete Britton & Iglesias, que ha representado a la Organización Trump en su disputa para continuar al mando del hotel, envió una carta fechada el 22 de marzo al presidente panameño Juan Carlos Varela.

Una copia de la carta fue proporcionada a The Associated Press por contactos que han trabajado como enlace con los condóminos del inmueble en Panamá.

La misiva pide a Varela intervenir, denuncia que los tribunales panameños negaron el debido proceso a la organización en violación de un tratado bilateral y advierte que podría haber consecuencias para el país.

La carta requería al mandatario “de manera URGENTE de sus buenos oficios en relación a la disputa comercial del Hotel Trump ventilada ante el Órgano Judicial de la República de Panamá”.

En febrero, Orestes Fintiklis, el propietario mayoritario del hotel, intentó despedir al personal administrativo de Trump para tomar el control de la propiedad a nombre de la asociación de condóminos. La compañía de la familia del mandatario estadounidense reforzó la seguridad, pero el 5 de marzo los funcionarios judiciales apoyaron a Fintiklis. Los agentes de la policía ordenaron a la gerencia de Trump que abandonara el inmueble.

El 27 de marzo, un árbitro falló que la compañía de Trump no debería haber sido desalojada mientras estaba en curso el arbitraje con los condóminos del inmueble, pero dijo que no reincorporaría a la gerencia anterior.

El lunes, la ministra de Relaciones Exteriores de Panamá Isabel de Saint Malo dijo que su oficina también había recibido una copia de la misiva.

“Es una carta que insta al órgano ejecutivo de Panamá a inmiscuirse en un tema netamente del órgano judicial”, indicó de Saint Malo. “No creo que el órgano ejecutivo tenga una posición a tomar mientras que el tema esté en su trámite judicial”, agregó.

Una fuente en la oficina de Varela, que habló bajo condición de anonimato debido a que no podía discutir el tema públicamente, confirmó el lunes la recepción de la carta.

Alan Garten, el consejero general de la Organización Trump, no respondió a preguntas enviadas por correo electrónico sobre si Trump sabía del exhorto hecho a las autoridades panameñas.

Las llamadas a Britton & Iglesias, así como al equipo de comunicación de Varela realizadas el domingo, no fueron contestadas de forma inmediata.

La misiva indicó que el desalojo viola el Tratado Bilateral de Inversiones. “Agradecemos sus buenos oficios a fin de evitar que estos daños le sean atribuidos ya no a la contraparte, sino al Estado panameño”, señalaron los abogados en la misiva, insinuando que el gobierno, y no la nueva gerencia del hotel, podrían ser acusados por irregularidades.

La carta plantea preguntas sobre el hecho de que el negocio hotelero de la familia de Trump solicitó la ayuda de otro presidente en un asunto de negocios privados al invocar un tratado firmado por ambos países. En esencia, le pide al presidente de Panamá que ignore la separación de los poderes en el país y que intervenga en su proceso judicial.

“Organización Trump presiona a Varela”, se leyó en el titular de la primera plana del periódico panameño La Prensa y describió a la carta como una advertencia de que podría haber consecuencias para Panamá si la antigua gerencia no se reincorpora.

Por su parte, el analista I. Roberto Eisenmann dijo que la carta no tiene ningún sentido jurídicamente.

“El presidente Trump y la organización familiar de Trump (están) utilizando la presidencia de Estados Unidos indebidamente para sus negocios particulares”, señaló Eisenmann. “Una cosa medio vergonzosa ver a un presidente de Estados Unidos en esa situación”.

La misiva fue remitida a los funcionarios del gabinete, así como a los presidentes de la Corte Suprema y de la Asamblea Nacional, entre otros.

El hotel de lujo de 70 pisos ubicado en el malecón de la ciudad de Panamá tuvo un cambio de nombre y ahora se llama The Bahia Grand Panamá.

El fallo del arbitraje de emergencia del mes pasado indicó que el caso debió de haber permanecido en el arbitraje y que nunca debió de haber llegado a las cortes panameñas.

Ambas partes continúan con una disputa sobre quién incumplió con el contrato de administración del hotel.