CARACAS (AP) — El ex líder de las FARC Rodrigo Londoño afirmó el domingo que no lo amilana el recibimiento hostil sufrido durante un acto de campaña a la presidencia de Colombia en la región cafetalera y por el contrario lo anima a seguir en el camino de la reconciliación y la tolerancia.

Londoño, en una rueda de prensa en el departamento central de Quindío, descartó la posibilidad de replantear su recorrido de campaña y afirmó que las protestas en su contra confirman la necesidad de visitar las zonas donde sus pobladores manifiestan su rechazo a los ex rebeldes.

Indicó que los insultos y abucheos en su contra son una muestra de la realidad de Colombia donde después de más de medio siglo de enfrentamiento armado interno existe entre muchos colombianos un odio profundo que se debe revertir.

Agregó que el camino correcto y necesario es ir donde el apoyo a los ex rebeldes es escaso en procura de cambiar la percepción que se tiene de ellos.

Los comentarios de Londoño, conocido como Timochenko, se produjeron dos días después de un incidente en la ciudad de Armenia, que tuvo que abandonar abruptamente tras una airada protesta en su contra.

Un video que circula en redes sociales muestra el momento en que Londoño, utilizando un chaleco antibalas, fue sacado a toda prisa de un edificio por sus guardaespaldas y frente a un pequeño grupo de detractores que esperaban por él. Posteriormente intervino la policía antimotines para controlar a una agitada multitud que le gritaba "asesino" y "violador", mientras le lanzaban huevos a su vehículo.

Timochenko declinó señalar algún grupo de ser los responsables del incidente, empero, destacó que informes de inteligencia advertían que ultraderechistas están decididos a realizar actos de sabotajes y se oponen al acuerdo de paz suscrito en el 2015 entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Aunque el ex grupo rebelde ha mantenido su promesa de entregar las armas, muchos colombianos se niegan a dar vuelta a la página al conflicto en el que murieron al menos 250.000 personas, más de 60.000 desaparecieron y resultaron desplazadas más de 7 millones. Las encuestas demuestran que el respaldo a Timochenko antes de las elecciones de mayo entrante fluctúa por debajo del 10%.

El que fuera alguna vez el grupo rebelde más grande del país ahora es conocido como Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, manteniendo sus mismas siglas, y tiene garantizados 10 escaños en el Congreso.