SANTA ANA, California, EE.UU. (AP) — General Motors acordó un pago de 13,9 millones de dólares con el condado Orange, California, después de que fiscales acusaron a la automotriz de encubrir graves defectos de seguridad para evitar costosos llamados a revisión y reemplazo de autopartes.

La demanda, interpuesta en 2014, acusó a GM de prácticas empresariales engañosas y competencia injusta. Afirmó que la automotriz anunció su marca como un producto seguro y confiable aunque no reveló defectos con los sistemas de dirección asistida, bolsas de aire y frenado. Como resultado de las fallas, al menos 124 personas murieron y 275 resultaron heridas, según el Orange County Register.

A principios de este mes, GM acordó un pago de 120 millones de dólares para resolver una disputa sobre defectos en el encendido en 49 estados y el Distrito de Columbia. La fiscalía de California recibió siete millones de dólares en ese caso.

“GM ha llegado a un acuerdo constructivo con el condado Orange, California, para resolver las acusaciones que interpuso la fiscalía del condado Orange sobre la publicidad de los vehículos que fueron sujetos a ciertos llamados de revisión en 2014, incluyendo problemas con el encendido”, señaló el viernes la compañía en un comunicado que obtuvo el Register.

De acuerdo con la fiscalía, GM entrenó a su personal para que evitara el uso de las palabras “defecto” o “estancamiento” y a menudo utilizaba “al proveedor de autopartes más barato sin ningún respeto por la seguridad”. La demanda afirmaba que la compañía también desalentaba a los empleados de atender los problemas de seguridad, según el diario.

En un lapso de cinco meses de 2014, GM se vio obligado a llamar a revisión 17 millones de vehículos en 33 procesos distintos para atender varios defectos, según las autoridades.