COLUMBIA, Carolina del Sur, EE.UU. (AP) — El gobierno estadounidense está colaborando con las agencias penitenciarias locales a fin de impedir el uso de teléfonos celulares en las cárceles del país, un fenómeno que permite a los delincuentes continuar sus acciones delictivas desde detrás de las rejas.

La Comisión Federal de Comunicaciones fijó una reunión para el 7 de febrero con autoridades penitenciarias, gobiernos locales y funcionarios del Departamento de Justicia, en la sede de la FCC en Washington, informó el jueves el director del departamento de prisiones de Carolina del Sur, Bryan Stirling.

"Le demostraremos a la FCC que es posible y práctico impedir el uso de telefonía móvil en nuestras cárceles sin afectar a las comunidades vecinas”, dijo Stirling a The Associated Press.

En octubre, el presidente de la FCC Ajit Pai le prometió al legislador David Kustoff que convocaría a dicha reunión a fin de discutir el contrabando de teléfonos celulares en las cárceles, un tema que Stirling y otros califican como la principal amenaza a la seguridad en centros de detención.

"Comparto su inquietud sobre la proliferación de dispositivos inalámbricos contrabandeados en las cárceles, y las devastadoras consecuencias que ello podría tener en la seguridad pública”, escribió en ese entonces Pai en una carta obtenida por la AP. "Continuaremos nuestros esfuerzos por conseguir mejores procedimientos y soluciones para esta problema tan grave”.

En la misiva, Pai dice que organizará el encuentro y que le reportará al Congreso sobre sus resultados.

Los teléfonos celulares terminan en las prisiones contrabandeados, traídos clandestinamente por visitantes, lanzados sobre los muros e incluso arrojados por drones. Los dispositivos le permiten a los reclusos comunicarse entre ellos y con gente afuera a fin de continuar sus actividades delictivas, ordenar el asesinato de rivales, policías y fiscales e incluso tramar su escape, dicen autoridades.

Cada año, miles de teléfonos son confiscados en las cárceles del país.

Stirling ha sido líder en un movimiento que pide usar tecnologías modernas para cortar las señales de telefonía celular en las prisiones. El año pasado, le escribió al secretario de Justicia Jeff Sessions, pidiendo su ayuda para hacer que la FCC bloquee las señales. El gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, también hizo un pedido similar, enviándole a Sessions un memo sobre los peligros del contrabando de celulares en las cárceles.

Pai, cuya agencia está a cargo de las ondas comunicacionales del país, ha dicho que la FCC tiene prohibido bloquear señales de teléfonos celulares en base a una ley que data de hace varias décadas. Las compañías de telefonía móvil también se oponen a la interrupción de las señales por temor a que afecten a los usuarios inocentes en las cercanías.

Sin embargo la FCC ha estado mostrando más flexibilidad en el tema, a raíz de presiones de Stirling, McMaster, Kustoff y otros legisladores.

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