CARACAS (AP) — La oposición venezolana dijo tener la primera evidencia contundente de una posible manipulación de las urnas en las polémicas elecciones de gobernadores del domingo.

Este pronunciamiento ocurre un día después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por el oficialismo, declarara ganador al militar retirado Justo Noguera Pietrien en el estado sureño de Bolívar. Con ello, el número de gobernaciones ganadas por el oficialismo en los comicios regionales del 15 de octubre aumentó a 18.

Aunque la oposición sólo obtuvo cinco, encuestas previas a los comicios indicaban que era favorita para obtener mayoría. Por ello, ha disputado los resultados y ha señalado lo que califica de maniobras antidemocráticas.

La Mesa de la Unidad Democrática, alianza integrada por casi tres decenas de partidos opositores, indicó que los totales de votos que figuran en el sitio en Internet de la junta electoral estatal no coinciden con los recuentos de 11 urnas certificadas por los trabajadores electorales. La oposición dijo que las incoherencias suman 2.199 votos otorgados incorrectamente a Noguera y fueron suficientes para inclinar la elección a su favor.

En señal de protesta, la coalición opositora ha dicho que los gobernadores electos de los estados Zulia, Nueva Esparta, Anzoátegui, Mérida y Táchira no participaran en ningún acto de juramentación ante la Asamblea Constituyente tal y como como dispuso ese organismo. La oposición sostiene que "no reconocen" el origen de la Constituyente ni "los actos que de ella emanen" por su carácter ilegítimo.

El presidente Nicolás Maduro advirtió nuevamente el jueves que "el gobernador que no se subordine ante la Asamblea Nacional Constituyente no podrá asumir su cargo".

"O respetan, o respetan, así de sencillo", dijo en una alocución transmitida en cadena de radio y televisión. Las leyes venezolanas contemplan que la juramentación debe hacerse ante la Asamblea Legislativa de cada estado.

La Constituyente fue integrada en su totalidad por partidarios del gobierno en julio después de una elección en la que la oposición se negó a participar. Desde que se instaló el 4 de agosto, los constituyentes no han dejado lugar a dudas de que sus poderes son virtualmente ilimitados y que están dispuestos a emplearlos.

Decenas de gobiernos extranjeros han criticado la situación.