HARRISBURG, Pensilvania, EE.UU. (AP) — Una universidad católica de Pensilvania planea retirar los nombres de tres obispos de los edificios del campus, en solidaridad con las víctimas de abuso sexual de menores luego del informe de un jurado investigador que acusa a líderes eclesiales de encubrimiento.

La Universidad de Scranton dijo el lunes por la noche que tres obispos _ Jerome D. Hannan, J. Carroll McCormick y James C. Timlin _ en la diócesis local están acusados en el informe de encubrir abusos por clérigos y poner en peligro a menores.

Hannan fue obispo desde 1954 hasta su muerte en 1965. McCormick lo fue desde 1966 hasta 1983 y murió en 1996. Timlin lo fue desde 1984 hasta el 2003 y tiene 91 años.

Un vocero de la diócesis de Scranton dijo que Timlin no dará entrevistas, pero destacó la respuesta de la diócesis al informe, según la cual el prelado instituyó una política uniforme de respuesta al abuso y estableció una junta interna de revisión.

La medida tomada por la universidad es una de las reacciones al informe del jurado investigador, que dice que los líderes de la Iglesia ayudaron a encubrir los abusos de unos 300 sacerdotes católicos en Pensilvania a más de 1.000 niños desde la década de 1940.

El lunes, el papa Francisco dijo que “no se escatimarán esfuerzos” para eliminar los abusos por sacerdotes y el encubrimiento por la Iglesia. Pero el papa no dio indicios que vaya a sancionar a obispos cómplices ni eliminar la cultura de secreto del Vaticano que ha permitido la persistencia del problema.

En varias instancias, el informe cita denuncias de abusos sexuales de menores cometidos por clérigos sobre los que los tres obispos en Scranton no tomaron medidas y en lugar de ello permitieron que los sacerdotes implicados siguiesen ejerciendo su ministerio.

Dos semanas antes de que se diese a conocer el informe, la diócesis de Harrisburg dijo que responsabilizaría a previos líderes de la Iglesia por el abuso sexual de niños por clérigos y eliminaría los nombres de obispos de propiedades de la Iglesia.

Las diócesis en Pensilvania han dado a conocer listas, por primera vez, de clérigos acusados de abusos sexuales. Mientras tanto, el condado de Beaver despidió a un abogado del gobierno local luego que el informe mostró que, como fiscal del distrito en los sesenta, frenó una investigación de acusaciones de abuso sexual de menores por un sacerdote para ganar favores de la diócesis.

En Allentown, el concejo municipal votó unánimemente el despido del abogado de la municipalidad sobre la base de la afirmación en el informe de que él, como abogado de la diócesis, trató en el 2002 de “minar y desacreditar” a una mujer que había acusado a un sacerdote de abusar sexualmente de ella dos décadas antes.