KABUL (AP) — Insurgentes quemaron el jueves una clínica que prestaba asistencia médica a más de 2.000 personas en el este de Afganistán, dijo el gobernador de la provincia de Nuristán.

El ataque se produjo a primera hora de la mañana del jueves en el distrito de Kamdesh, explicó Hafiz Abdul Qaum, añadiendo que siete miembros del equipo del centro fueron tomados como rehenes. Dos médicos siguen detenidos por los insurgentes, apuntó Qaum agregando que los equipos del centro quedaron calcinados.

Según Zakiullah Storay, jefe del departamento de salud de la provincia, el centro atacado era importante y tenía 20 camas para atender a los residentes de esa zona rural.