SAN SALVADOR, El Salvador (AP) — Las recientes matanzas y desmembramientos de los cuerpos de las víctimas ha llamado la atención de los defensores de los derechos humanos en El Salvador que sospechan la existencia de grupos de exterminio conocidos como escuadrones de la muerte que durante la guerra civil asesinaron bárbaramente a miles de personas.

Las autoridades informaron el jueves que localizaron los cuerpos desmembrados de dos trabajadores de una empresa telefónica que fueron privados de libertad.

"A nosotros nos preocupa enormemente esta situación y nos hace pensar en la existencia de lo que puede ser grupos de exterminio", dijo a la AP Miguel Montenegro que dirige la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador.

Los restos que estaban en tres bolsas plásticas fueron encontrados en el interior de un microbús de la empresa para la que trabajaban y que fue abandonado en una carretera, a 39 kilómetros al norte de la capital.

El martes encontraron la cabeza de un sargento de la policía y el resto de su cuerpo no ha sido localizado, mientras que cuatro presuntos pandilleros fueron ejecutados en una zona rural del occidente del país. Los cuerpos de tres hombres y una mujer que tenían tatuajes alusivos a las pandillas, estaban amarrados de pies y manos, no presentaban señales visibles de heridas de bala o de armas contundentes y se presume que fueron estrangulados.

Recientemente dos hermanos que presuntamente formaban parte de las pandillas fueron asesinados, sus cuerpos desmembrados y luego abandonados en bolsas plásticas en una carretera del oriente del país.

Montenegro, que durante la guerra civil (1980-1992), fue secuestrado y torturado por los extintos cuerpos de seguridad, dijo que "estos hechos (matanzas) se miraban durante el conflicto armado. Recordemos que el accionar de los escuadrones de la muerte era crear terror en la población".

Señaló que en esta vorágine de violencia que vive El Salvador, muchos de estos homicidios no son investigados porque la mayoría de las víctimas son presuntos pandilleros y denunció "una falta de sensibilidad humana".

Montenegro pidió una respuesta del gobierno y en especial de las autoridades de Justicia y Seguridad Pública para que se investiguen todos estos casos y "se deduzcan responsabilidades por el accionar de estos grupos que asesinan", y que quedan en la impunidad.

"Aparecen supuestos pandilleros asesinados y la responsabilidad se la echan muchas veces a las pandillas contrarias, la pregunta es: ¿esto es cierto o no es cierto?", agregó.

Las autoridades de Seguridad Pública sostienen que la mayoría de las víctimas de los homicidios son producto de enfrentamientos armados entre las fuerzas de seguridad y las pandillas, como también debido a las purgas internas o guerra entre estos grupos criminales.

Pero el director del estatal instituto de Medicina legal, el médico psiquiatra Miguel Fortín Magaña, ha dicho que no se puede afirmar que la mayoría de las víctimas de los homicidios son personas vinculadas con estas estructuras criminales debido a que no hay una investigación científica que lo confirme.

En El Salvador las pandillas establecidas en populosos barrios y comunidades están involucradas en la mayoría de los crímenes que se cometen en el país. Al menos el 60% de los homicidios se atribuyen a estas estructuras criminales.

Según estadísticas oficiales, 2014 cerró con 3.942 homicidios en el país, 1.429 más que el año anterior.