QUITO (AP) — El Congreso peruano aprobó el uso de marihuana con fines médicos y terapéuticos y autorizó la investigación, comercialización e importación de cannabis.

Tras un encendido debate que se prolongó por tres horas, 67 congresistas aprobaron la ley, cinco votaron en contra y tres se abstuvieron en la noche del jueves.

El proyecto había despertado suspicacias debido a que Perú es el segundo productor mundial de hoja de coca, base para la elaboración de cocaína, y el Estado libra una fuerte batalla contra el narcotráfico.

La norma también permite la producción y el abastecimiento de insumos para la investigación y establece un registro de pacientes usuarios que incluirá obligatoriamente información sobre la enfermedad que padecen, el médico tratante y la dosis y frecuencia del tratamiento. El registro tendrá carácter reservado.

El presidente de la Comisión de Salud, Eloy Narváez Soto, aseveró que la ley tiene un contenido social y humano muy importante porque llevará alivio a enfermos graves “quienes se merecen una mejor calidad de vida aunque sufran una enfermedad terminal. Y esa mejor calidad de vida se la puede dar el cannabis”.

Las personas naturales o jurídicas deberán calificarse como importadoras o comercializadoras de marihuana. En tanto, las entidades de investigación del cannabis y sus derivados para uso medicinal deberán ser laboratorios acreditados y certificados.

A partir de ahora no será punible la posesión de cannabis y sus derivados con fines medicinales siempre que la cantidad sea la necesaria para el tratamiento de quien la posea o de un tercero que se encuentre bajo su cuidado o tutela, o para investigación.

La normativa deberá recibir la aprobación del Ejecutivo y la publicación en el registro oficial para entrar en vigencia.

El legislador oficialista Alberto de Belaunde argumentó que “la ciencia está de nuestro lado, la corriente regional está de nuestro lado... no se trata de terreno desconocido, hay experiencias de uso en muchos países de la región”.

Uruguay fue el primer país en Latinoamérica en legalizar la marihuana en 2013. En otros países de la región sólo está autorizado su uso medicinal.