BOGOTA (AP) — Ramón Jesurún _miembro del Consejo de la FIFA y presidente de la Federación Colombiana de Fútbol_ y otros dos dirigentes fueron entrevistados formalmente por un investigador de la FIFA en el marco de las pesquisas preliminares por el supuesto desvío y reventa de terceros de boletos de partidos de la selección en las eliminatorias del Mundial, según un diario local.

La diligencia la adelantó el investigador de la FIFA, el hondureño José Ernesto Mejía Portillo, reveló el jueves la Unidad Investigativa del periódico El Tiempo de Bogotá. La Federación no ha informado al respecto.

El líder de la división aficionada, Difutbol, y vicepresidente de la Federación Alvaro González, y el expresidente de la liga profesional, Dimayor, Jorge Perdomo, y tres personas relacionadas con la Federación, también se reunieron con Mejía Portillo en un hotel de Bogotá. La tarea la terminó el martes y se marchó por la noche.

Trascendió que los interrogantes giraron en torno al pliego de cargos que abrió la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) a la cúpula del balompié local y empresarios que manejaron la venta de las entradas de ocho de los nueve encuentros disputados por el combinado colombiano en Barranquilla.

La FIFA se interesó en el asunto cuando la SIC le envió una ejemplar del expediente y lo trasladó a Martín Ngoga, vicepresidente de la Cámara investigadora del Comité de Ética.

La colombiana María Claudia Rojas, presidenta de la Cámara, se declaró impedida a raíz de su amistad con dirigentes del fútbol colombiano.

La Fiscalía General de la Nación igualmente sigue el escándalo que estalló hace un mes y ha ido creciendo.

El superintendente de la SIC, Pablo Felipe Robledo, afirmó en su momento: "El desvío masivo de boletería y su posterior reventa solo fue posible gracias a comportamientos atribuidos a la Federación Colombiana de Fútbol... Hubo deliberadas acciones y deliberadas omisiones de la Federación y de sus directivos".

El número de boletos presuntamente desviados y revendidos ascendió a 42.221 (incluidos 14.000 del partido de Colombia ante Brasil), y el precio fue incrementado incluso en un 350%, según la investigación.

Perdomo posteriormente afirmó que algunos dirigentes de la federación local supuestamente recibieron sobornos equivalentes a un total de 1,3 millones de dólares a cambio de facilitar el desvío y reventa de boletos.

Según Perdomo tuvo la certeza de que estaba siendo grabado, seguido y espiado.

"A mí siempre me causó curiosidad y desconcierto que el presidente Jesurún me reclamara, casi en tiempo real, de mis visitas a la Fiscalía o mis encuentros con el superintendente (de la SIC)", subrayó.

Jesurún anuncio que demandaría a Perdomo por injuria y calumnia por relacionarlo con coimas e interceptaciones ilegales.