AMÁN (AP) — Gran Bretaña hizo una “oferta nueva, ambiciosa y optimista” para lazos más estrechos económicos y de seguridad con sus aliados árabes, dijo el jueves en Jordania la primera ministra Theresa May, en el último día de un viaje por el Oriente Medio que buscó fortalecer las relaciones con la región antes de que el Reino Unido salga de la UE.

May prometió decenas de millones de libras en ayuda adicional y dijo que Gran Bretaña negociaría un acuerdo comercial post-Brexit con Jordania.

En un discurso sobre política exterior en Amán, May habló además sobre las guerras en Yemen y Siria y el conflicto israelí-palestino.

May llamó a la coalición encabezada por Arabia Saudí contra los rebeldes chiíes hutis en Yemen a levantar los bloqueos aéreo y marítimo en el país, que está al borde de la hambruna.

La coalición incrementó el bloqueo este mes en respuesta al lanzamiento de un misil hacia la capital saudí por los rebeldes.

May dijo que en las conversaciones con el príncipe heredero saudí el miércoles “acordamos que se necesita dar pasos urgentemente para resolver eso”.

La premier británica enfrenta llamados a cesar la venta de armas a Arabia Saudí. Gran Bretaña ha autorizado ventas de armamento por 6.100 millones de dólares al reino desde el inicio de la guerra.

Sobre el conflicto entre Israel y los palestinos, May dijo que aunque la incitación a la violencia y la negación del derecho de Israel a existir deben cesar, “esas acciones del gobierno israelí que crean un obstáculo para la paz _ especialmente la construcción de asentamientos ilegales _ deben cesar también”.

El viaje tres días de May a Irak, Arabia Saudí y Jordania fue ensombrecido en parte por una disputa con el presidente estadounidense Donald Trump sobre la decisión de éste de repetir mensajes anti islámicos.

En su discurso el jueves, May dijo que criticó de nuevo la decisión de Trump de retuitear videos anti-musulmanes colocados por un grupo ultraderechista británico.

El discurso se produjo tras una reunión con el rey Abdulá II de Jordania, considerado un defensor de la tolerancia religiosa y socio en la campaña contra el extremismo británico.