HONOLULU (AP) — Una corte federal de apelaciones falló el viernes que el presidente Donald Trump excedió nuevamente su autoridad cuando decretó la nueva versión de sus restricciones migratorias.

Sin embargo, los jueces de la Corte Federal de Apelaciones del 9no Circuito mantienen suspendida su decisión a la espera de que la Corte Suprema la revise, lo que significa que seguirá vigente la prohibición para que ingresen a Estados Unidos los habitantes de seis países musulmanes.

El fallo afirma que el decreto de Trump no llega de ninguna manera a la conclusión de que el simple hecho de que alguien provenga de uno de los países mencionados en la prohibición lo convierte en un riesgo para la seguridad.

El estado de Hawai, que interpuso una demanda para bloquear dicha prohibición, ha argumentado que resultará afectado porque las familias quedarán separadas y será un obstáculo para el reclutamiento en las universidades.

A principios de mes, la Corte Suprema dejó sin efecto las órdenes de un tribunal de menor instancia que impedían que la prohibición más reciente entrara en vigor.

El statu quo continuó cuando el Noveno Circuito mantuvo suspendida su decisión, dijo Carl Tobias, profesor en la Escuela de Derecho de la Universidad de Richmond.

El fallo fue inusual, pero es un caso único, señaló, e hizo notar que la Corte Suprema no ha establecido fechas para la presentación de argumentos porque aún no ha decidido si concederá una apelación o no.

“Dada la andanada sorprendentemente rápida de órdenes ejecutivas y decisiones de tribunales, con seguridad esta es sólo la más reciente de una larga serie de pugnas por venir”, dijo Mary Fan, profesora de la escuela de derecho de la Universidad de Washington, con respecto a los litigios por la prohibición migratoria.

Los jueces se enfocaron en si Trump había llegado a la conclusión requerida de que el ingreso de personas afectadas por la restricción sería perjudicial para los intereses estadounidenses.

Bajo las leyes migratorias de Estados Unidos, debe efectuarse una determinación así antes de prohibir el ingreso de 150 millones de posibles viajeros provenientes de Chad, Irán, Libia, Somalia, Siria y Yemen, señalaron.

Lauren Ehrsam, portavoz del Departamento de Justicia, dijo que a la agencia le complace que la Corte Suprema ya haya permitido que el gobierno implemente el decreto y mantenga seguros a los estadounidenses mientras el asunto está en litigio.

“Seguimos creyendo que debería permitirse que la orden se aplique completamente”, afirmó.

En un decreto emitido en septiembre, Trump dijo que la prohibición era necesaria porque los países no efectúan bien la labor de verificar y compartir información sobre sus ciudadanos, y por lo tanto el gobierno “carece de la información suficiente para evaluar los riesgos que representan para Estados Unidos”.

Trump se apoya en la premisa de que la Ley de Inmigración y Nacionalidad le da amplios poderes para regular el ingreso de inmigrantes, señalaron los jueces, pero para que el presidente pueda bloquear dicho ingreso, primero debe demostrar legalmente que la entrada de esa persona sería perjudicial para los intereses de Estados Unidos.

“La seguridad nacional por sí sola no es un ‘conjuro talismán’ que, una vez invocado, puede respaldar todo el ejercicio del poder ejecutivo bajo” la ley de inmigración, se afirma en la decisión.

__

Bellisle reportó desde Seattle. El periodista de la AP Gene Johnson en Seattle también contribuyó con este despacho.