NUEVA YORK (AP) — El frustrado intento de engaño y la confrontación entre el Washington Post y activistas conservadores de Project Veritas derivaron en que Jane Kirtley, profesora de la Universidad de Minnesota, cancelara el martes el tema que tenía programado en su clase de ética periodística. La noticia era simplemente irresistible.

El reportaje del Post del lunes que exhibió el intento de engaño del grupo, así como el trabajo previo del diario sobre Roy Moore, candidato al Senado por Alabama, son valiosos incluso fuera de las aulas al ilustrar la manera en que el periodismo trabaja en un época en que el término “noticias falsas” se ha integrado al léxico, destacó Kirtley.

“Así es como los buenos periodistas hacen su trabajo y evitan caer en engaños”, dijo Kirtley, experta en leyes en medios de comunicación en Minnesota. “Es una lección muy importante”.

El Post describió cómo una mujer afiliada al Project Veritas, un grupo que ha utilizado disfraces y cámaras escondidas para descubrir una supuesta parcialidad liberal entre los periodistas, buscaba convencer a los reporteros del Post de que había quedado embarazada de Moore cuando tenía 15 años de edad y después se sometió a un aborto, todo lo cual era falso.

De manera sumamente detallada, el diario describió cómo empezó a dudar del relato de Jaime Phillips antes de que se publicara nada. Phillips le dijo a un reportero del Post que solo había pasado un verano en Alabama hace varias décadas, pero su teléfono celular tenía un código de área de ese estado. La empresa en la que aseguraba trabajar no la tenía registrada. Y, finalmente, un investigador localizó un sitio web a su nombre en el que buscaba recaudar fondos para mudarse a Nueva York y trabajar en el movimiento de medios conservadores.

Posteriormente, reporteros del Post la vieron ingresar al edificio de Project Veritas en Nueva York.

De pronto, el periódico tenía una historia muy diferente que contar.

“Fue una pieza sensacional de periodismo”, dijo Dan Kennedy, profesor en la Universidad del Noreste. “Solo queda imaginar todo el daño que se le hubiera hecho al periodismo si el Post hubiera caído” en el engaño.

En su lugar, Project Veritas y su polémico líder, James O’Keefe, fueron expuestos en un acto “que solo perjudica la causa del periodismo conservador”, dijo Brent Bozell, fundador del Centro de Investigación de Medios, una de las organizaciones más añejas de crítica hacia la prensa con parcialidad liberal.

Fue un “vergonzoso” acto de engaño, un esfuerzo por embaucar a través de mentiras, dijo Bozell.

“Si hubieran sido liberales, estaríamos gritándolo en todo lo alto”, agregó. “Seamos sinceros”.

Cuando se le solicitaron comentarios a las declaraciones de Bozell, el portavoz de Project Veritas, Stephen Gordon, dijo: “No tenemos respuesta. Vean nuestro próximo video”.

Project Veritas y el Post difundieron videos dramáticamente distintos de un encuentro entre O’Keefe y el reportero del diario Aaron C. Davis, quien visitó las instalaciones de la organización para entrevistarlo sobre Phillips. O’Keefe hizo preguntas sobre dos videos “engañosos” en los que aparecen empleados del Post, mismos de los que Davis dijo no tener conocimiento. Davis le preguntó en repetidas ocasiones a O’Keefe si es que Phillips trabajaba en Project Veritas, y O’Keefe ignoró las preguntas, lo cual no se muestra en el video editado y difundido por Veritas.