JERUSALÉN (AP) — El Ejército israelí empezó a derribar el miércoles un taller de carpintería construido de forma ilegal, mientras docenas de colonos judíos marchaban en contra de la operación.

El Ejército dijo actuar en cumplimiento de directivas del gobierno, después de que la Corte Suprema determinara que el edificio era uno de los 17 construidos de forma ilegal en propiedad privada palestina, y debía derribarse. Estos fallos judiciales son relativamente habituales.

Los colonos en Elazar en Gush Etzion, en el sur de Cisjordania, formaron una cadena humana y corearon lemas mientras los militares se preparaban para echar abajo un taller de carpintería en el asentamiento.

Israel capturó Cisjordania y Jerusalén Este en la guerra de 1967. Unos 600.000 colonos viven actualmente en la zona. La mayor parte de la comunidad internacional considera que estos puestos avanzados son ilegales o ilegítimos.