SANTIAGO DE CHILE (AP) — El enviado especial del Vaticano, monseñor Charles Scicluna, concluyó el miércoles su misión en Chile y entregará un informe al papa sobre el cuestionado obispo Juan Barros que podría llevar al replanteamiento de su cargo en la Iglesia chilena.

Barros, obispo de Osorno y acusado de encubrir los abusos sexuales del sacerdote pederasta más conocido del país, Fernando Karadima, ha estado en el centro de la polémica desde que durante su visita a Chile en enero el papa Francisco lo defendió al asegurar que no había evidencia en su contra y que se trataba de "calumnias", lo que se interpretó como un cuestionamiento a las víctimas.

Scicluna agradeció en su despedida “la acogida del pueblo chileno, toda la disponibilidad que han mostrado todas las personas” que entrevistó durante su estadía. Poco después el portavoz de la Conferencia Episcopal chilena Jaime Coiro agradeció en su nombre “el diálogo sereno” que mantuvo con quienes prestaron testimonio.

Scicluna tuvo que ampliar su estancia en Santiago tras ser operado de urgencia para extirparle la vesícula dos días después de su llegada a Chile, lo que supuso también una extensión del proceso de entrevistas.

Durante el proceso muchos de los entrevistados que hablaron a la prensa mostraron su cuestionamiento a Barros, entre ellos las víctimas de Karadima, el sacerdote Peter Kliegel y el obispo de Rancagua, Alejandro Goic. En una entrevista a la revista “Sábado” Goic sostuvo que “yo, en el caso del obispo Barros, habría dado un paso al costado”. Sus declaraciones fueron reproducidas en Twitter por Coiro y la entrevista fue publicada en la página de la Conferencia Episcopal.

Aunque había llegado a Chile con la misión expresa del Vaticano de escuchar a todos aquellos que tuvieran algo que decir en el caso Barros, Scicluna también recibió a víctimas de abusos sexuales de los Hermanos Maristas, de la Congregación Salesiana y de los franciscanos.

Coiro informó que en los casos no relacionados con Barros lo que ha hecho Scicluna fue aportar “algún consejo y alguna orientación respecto de alternativas, procedimientos de índole canónica”, pero también “en algunos casos en que a él le puede parecer pertinente” podría también “entregar directamente algunos antecedentes a la Santa Sede”.

Agregó que “a varias personas se le solicitaron nuevos antecedentes escritos y varias personas se acercaron aquí durante todos estos días a añadir y agregar esos antecedentes” a la vez que enfatizó que todos lo que deseen pueden acercarse aún a la Nunciatura para entregar información en un sobre cerrado.

Los informes recogidos en Santiago se entregarán al papa Francisco “en fecha próxima y no definida”, señaló.

En los encuentros en relación al tema Barros, que se mantuvieron en muchos casos en secreto, Scicluna se reunió con las tres víctimas de Karadima conocidas públicamente: Juan Carlos Cruz en Nueva York antes de llegar a Chile y James Hamilton y José Andrés Murillo en Santiago. También recibió a la agrupación de los Laicos de Osorno que se oponen a Barros desde su nombramiento, sacerdotes y diáconos que trabajan con Barros en esa localidad, otros que denunciaron los comportamientos de Karadima y miembros del Consejo Nacional de Prevención de Abusos de la Iglesia.

Barros siempre ha mantenido su inocencia sobre las acusaciones que se le imputan.