DANANG, Vietnam (AP) — El Acuerdo Transpacífico no está muerto. Once países aprovechan la cumbre de la APEC para analizar la posibilidad de revivir el pacto, que fue descarrilado cuando Estados Unidos decidió marginarse de la iniciativa tras la llegada de Donald Trump a la presidencia.

Las perspectivas de reflotar el proyecto, no obstante, son inciertas.

Las conversaciones tienen lugar en Danang, Vietnam, paralelamente a las que llevan a cabo las 21 naciones del Foro de Cooperación Económica de Asia y el Pacífico, conocido por sus siglas en inglés, APEC, en el que la postura radicalmente diferente de Trump respecto al comercio se está haciendo sentir incluso antes de su llegada para el inicio formal de la cumbre el viernes.

Si bien la mayoría de los países siguen comprometidos con un enfoque común que entrelace más todavía sus economías, muchos admiten que el comercio libre, al que se opone Trump, tiene pros y contras.

Trump está tratando de renegociar varios pactos comerciales, incluido el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte, en favor de Estados Unidos.

El presidente filipino Rodrigo Duterte dijo en una conferencia de empresarios que creía que Trump adoptaba esa actitud porque Estados Unidos había sido la primera víctima de la globalización.

La decisión de China de abrir sus mercados al mundo bajo el gobierno de Deng Xiaoping atrajo a muchos inversionistas y empresas estadounidenses deseosas de aprovechar los bajos costos de esa nación.

“Por eso Trump está tratando de revertir esa tendencia y poner a Estados Unidos primero”, señaló.

Los ministros de comercio y relaciones exteriores de las otras 11 naciones del pacto transpacífico están tratando de llegar a un principio de acuerdo sin la presencia de Estados Unidos.

El ministro de comercio de Nueva Zelanda David Parker dijo que las conversaciones en torno al Acuerdo Transpacífico que se llevan a cabo a nivel ministerial podrían dar mejores resultados si se hacen pocos ajustes al pacto original.

“Cuantos más cambios, más difícil será alcanzar un consenso”, sostuvo. “Hay buena voluntad, deseos de progresar”.

Japón desea que las conversaciones sean un éxito, según declaró el primer ministro Shinzo Abe a la prensa en Tokio antes de partir hacia Danang.

“Haremos todo lo posible por alcanzar un principio de acuerdo”, expresó.

La nueva postura de Estados Unidos contra el comercio libre luego de promover por décadas la apertura de los mercados ha causado cierto desconcierto.

“En el último año las cosas han cambiado mucho”, señaló Alan Bollard, director ejecutivo del Secretariado de la APEC, con base en Singapur. “El nuevo gobierno estadounidense tiene una visión muy distinta hacia las políticas comerciales y la integración económica regional. Nosotros tratamos de descifrar qué es lo que les sienta bien y cuál será la respuesta de los otros miembros”.

Si bien el APEC opera por consenso y toma decisiones que generalmente no son vinculantes, los compromisos del Acuerdo Transpacífico tendrían que ser ratificados y cumplidos por sus miembros.

Las conversaciones de esta semana sobre la declaración final de la cumbre del APEC tuvieron que ser extendidas medio día más porque los ministros seguían discutiendo detalles. No trascendió cuáles eran las diferencias, pero algunos funcionarios han hablado del impacto desigual que un comercio más abierto tiene en los trabajadores y la preocupación asociada con la automatización de la producción, que puede dejar sin trabajo a millones de personas en distintos sectores.

“Hay una nueva tendencia hacia el proteccionismo que refleja los nuevos aspectos de la globalización”, declaró el ministro de comercio vietnamita Tran Tuan Anh.

Acotó, no obstante, que al final de cuentas se zanjaron las diferencias.

Como país en desarrollo con un sector exportador cada vez más grande, Vietnam está muy interesado en un comercio libre que permita el acceso de sus exportaciones a Occidente. La cumbre da a sus líderes la oportunidad de mostrar los progresos de su economía, logrados mayormente gracias a las inversiones extranjeras y al comercio. Danang, la tercera ciudad más grande del país, experimente un boom en la construcción y han surgido una cantidad de hoteles a lo largo de su pintoresca costa.

Pero por más que su economía haya crecido un 6,2% el año pasado, el Producto Bruto Interno por habitante es uno de los más bajo entre los miembros del APEC, de menos de 2.200 dólares. Muchos de sus 95 millones de habitantes siguen siendo pobres y vulnerables a desastres naturales como las tormentas que azotaron zonas costeras próximas a Danang poco antes del inicio de las reuniones del APEC.

Filipinas también procura tener mayor acceso a los mercados de otras naciones del APEC, según Duterte.

“Los ricos se harán más ricos y los pobres más pobres si no hay cambios que favorezcan a los más postergados”, dijo en una conferencia de prensa.

"El APEC seguirá siendo relevante solo si todos comparten la prosperidad”, afirmó Duterte. “La economías menos desarrolladas no quieren caridad. Lo que necesitan es mayor acceso a los mercados y la oportunidad de participar”.

El APEC incluye a Australia, Brunei, Canadá, Chile, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Hong Kong, Indonesia, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Filipinas, Rusia, Singapur, Taiwán, Tailandia y Vietnam.