CIUDAD DE PANAMÁ (AP) — Miles de panameños se congregaron el martes en una avenida costera de la capital para repudiar la corrupción y los sobornos entregados por Odebrecht a políticos y empresarios en un acto convocado por las redes sociales.

La protesta, que llevaba la consigna “Muerte civil a los corruptos”, tuvo lugar en un paseo a orillas de la bahía de Panamá construido precisamente por la empresa brasileña.

La manifestación, la más numerosa de los últimos años contra la corrupción, coincidió con la fecha en la que los panameños recuerdan la represión que sufrieron en 1964 estudiantes que intentaron izar una bandera en una escuela en la zona del canal, entonces bajo el control de Estados Unidos. Los enfrentamientos entre civiles y policías estadounidenses dejaron una veintena de panameños muertos.

“Anteriormente estábamos oprimidos por los yanquis, ahora por nuestros propios gobiernos”, dijo a The Associated Press María Rodríguez, una jubilada de 65 años que portaba una cinta alrededor de la cabeza en la que se leía “Basta ya de corrupción”.

“Estamos cansados de los políticos corruptos que se aprovechan del país, estamos cansados de las coimas (sobornos) de la empresa Odebrecht, estamos cansados de que el país no tiene dinero, porque claro, se lo roban”, se quejó Esteban Castillo, de 37 años, quien trabaja de capitán de remolcador en la Autoridad del Canal.  “Soy uno de esos panameños que gracias a la gesta patriótica de un día como hoy... puedo trabajar en el canal y por eso vine a apoyar”, agregó.

La justicia panameña ha celebrado desde octubre al menos tres audiencias de delación por el caso Odebrecht.

De acuerdo con las revelaciones de los delatores el gigante de la construcción brasileño repartió más de 86 millones de dólares en sobornos y aportes electorales para lograr favores y contratos jugosos. El dinero habría llegado a cuentas de familiares del expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014), de varios de sus exministros. También del ex cónsul en Corea del Sur y una firma de abogados, ambos ligados al partido Panameñista del actual presidente Juan Carlos Varela.

Varela ha dicho que su partido recibió “ayuda” y que su organización política lo reportó en su momento al Tribunal Electoral. Sin embargo, ha rechazado aportes de Odebrecht a la campaña que lo llevó a la presidencia en 2014.

El presidente no enfrenta ninguna investigación por el escándalo de los sobornos de Odebrecht, ni tampoco hay detenidos en esa trama.

La compañía brasileña fue la mayor contratista del Estado panameño al hacerse de obras por más de 9.000 millones de dólares en la última década y actualmente es la responsable de la construcción de obras viales, de transporte y vivienda impulsadas por la administración de Varela por un monto que supera los 2.000 millones de dólares.

La gigante brasileña se comprometió a pagar 59 millones de dólares a Panamá como consecuencia del escándalo por los sobornos que también salpicó a otros países latinoamericanos.