BOSTON (AP) — El fallecido exjugador de la NFL Aaron Hernández padecía un caso severo de encefalopatía traumática crónica, afirmó su abogado el jueves, día en que anunció una demanda contra la NFL y los Patriots de Nueva Inglaterra por ocultar los peligros que representa el fútbol americano para la salud.

La doctora Ann McKee, directora del CTE Center, un grupo investigador sobre esta enfermedad neurodegenerativa en la Universidad de Boston, dijo que Hernández padecía este problema en el tercer grado, dentro de una escala de cuatro. Entre otros síntomas, el padecimiento puede provocar cambios violentos de humor, depresión y desórdenes cognitivos.

“Se nos dijo que era el caso más severo que habían visto en alguien de la edad de Aaron”, comentó el abogado José Báez.

Hernández se suicidó en abril, a los 27 años, dentro de su celda en la prisión donde purgaba una cadena perpetua sin derecho a libertad condicional por un asesinato.

Báez dijo que Hernández había mostrado indicios de amnesia, carácter impulsivo y agresividad, atribuibles probablemente a la encefalopatía.

“Es fácil hablar en retrospectiva, pero hay cosas que pudimos haber notado”, comentó Báez. “Uno nunca sabe”.

La encefalopatía, que sólo puede detectarse después de la muerte, se ha diagnosticado a personas que formaron parte de las fuerzas armadas, jugaron fútbol americano, boxearon o estuvieron sujetas de algún otro modo a traumatismos recurrentes en la cabeza. Un estudio reciente encontró señales de la enfermedad en 110 de 111 jugadores de la NFL cuyos cerebros fueron donados para investigación.

La demanda interpuesta ante un tribunal federal de distrito afirma que la NFL y los Patriots no tomaron las medidas adecuadas para proteger la salud del jugador, lo cual derivó en una enfermedad que dejó sin la compañía de su padre a Avielle, la hija de Hernández, nacida hace 4 años.

“Los acusados estaban bien al tanto de los peligros de exponer a jugadores de la NFL, como Aaron, a impactos repetidos a la cabeza”, añade la demanda. “Sin embargo, ocultaron o falsearon los riesgos de estos impactos”.

Brian McCarthy, vocero de la NFL, dijo que la liga no había consultado todavía el contenido de la demanda, por lo que no podía pronunciarse. Un portavoz de los Patriots no respondió de inmediato a un mensaje en el que se le solicitaban declaraciones sobre el caso.

Recientemente, la liga accedió a pagar 1.000 millones de dólares a jugadores retirados, quienes se decían engañados sobre los riesgos que conlleva el fútbol americano.

La demanda presentada el jueves, que solicita compensación por daños que haya generado un deceso, es independiente de la denuncia colectiva interpuesta por los jugadores. En aquel caso, comenzaron a pagarse indemnizaciones a mediados del presente año.

Báez dijo que esta nueva demanda es la primera de su tipo.

“Si tenemos que ser pioneros en este tema, estamos preparados para serlo”, aseveró.

Hernández se suicidó apenas horas antes de que sus excompañeros visitaran la Casa Blanca para celebrar su más reciente victoria en el Super Bow. Una semana antes, el exjugador, de ascendencia puertorriqueña, fue exonerado de matar a tiros a dos personas desde un vehículo en Boston. Aquellas muertes ocurrieron en 2012.

En cambio, Hernández fue hallado culpable de asesinar a Odin Lloyd, jugador de una liga menor de fútbol americano, quien tenía una relación de pareja con la prometida del exastro de los Patriots. Se le condenó a cadena perpetua, aunque el fallo de culpabilidad quedó invalidado por la muerte de Hernández antes de que su apelación se atendiera.

También hay apelaciones contra la invalidación del fallo.