HARARE, Zimbabue (AP) — El expresidente de Zimbabue, Robert Mugabe, se dirigió por primera vez a la nación desde su renuncia en noviembre, a menos de 24 horas de que el país celebre una histórica votación, la primera sin él en la boleta. Declaró que “no votaré por aquellos que tomaron el poder ilegalmente”.

En un discurso lento e intrincado, Mugabe, de 94 años, habló con los periodistas sobre las circunstancias de su dimisión bajo presión militar tras una disputa en el partido gobernante.

El exmandatario se mostró evasivo a la hora de respaldar a un candidato antes de los comicios que enfrentarán a su antigua mano derecha, a quien despidió, el ahora presidente Emmerson Mnangagawa, y a un abogado y pastor de 40 años, Nelson Chamisa.

Mugabe, quien ha apoyado a un nuevo partido político que forma parte de la coalición detrás de Chamisa, dijo de él: "Parece estar haciéndolo bien en sus mítines”.

"Quienquiera que gane, le deseamos lo mejor... y aceptemos el resultado”, agregó.

Muchos en Zimbabue no conocían otro líder más que Mugabe, que gobernó durante 37 años tras la independencia del gobierno de minoría blanca en 1980. Lo que comenzó con optimismo se tornó en represión, supuesto fraude electoral, intimidación a la oposición, violentas expropiaciones a agricultores blancos y años de sanciones internacionales.

El país espera que una votación creíble el lunes pueda levantar esas sanciones y llevar las inversiones que su colapsada economía necesita. Mnangagwa, exconfidente de Mugabe, intentó presentarse como la voz de la reforma, invitando a docenas de observadores electorales occidentales y comprometiéndose a unos comicios libres y justos.