LA PAZ (AP) — Dos cultivadores murieron el miércoles en un enfrentamiento armado con la policía en una zona cocalera de Bolivia. Hace cinco días, un oficial de esa fuerza murió en una emboscada por trabajadores de esa planta en una localidad al norte de La Paz.

El comandante de la policía, Faustino Mendoza, informó en conferencia de prensa que el ataque del grupo “irregular” armado de unas 30 personas duró cinco horas por la mañana emboscando nuevamente a la policía en la localidad de la Asunta a unos 110 kilómetros de La Paz.

“Este nuevo ataque ha sido con francotiradores desde las serranías en las alturas y se ha hecho su neutralización en legítima defensa. En consecuencia, tenemos los dos fallecidos”, dijo Mendoza.

Las víctimas aún no han sido identificadas, pero la autoridad policial informó que son varones de entre 40 y 45 años. También reportó que se detuvo a dos personas con una escopeta calibre 16.

Fredy Quispe, dirigente de los cocaleros del lugar, informó a radio Erbol que identificaron a uno de los muertos como un cultivador; del otro se desconoce su identificación y aseguró que hay otros “desaparecidos”.

Esta es la segunda emboscada en la zona. El pasado viernes el teniente de la policía Daynor Sandoval Ortiz murió después que los uniformados fueran “emboscados” por cocaleros que llamaron a resistir “la erradicación de cocales” ilegales en la población de La Asunta, y utilizaron “dinamita y armas de fuego”, según el ministro de Gobierno, Carlos Romero.

Producto de esto, Franclin Gutiérrez, máximo dirigente de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) fue llevado a la cárcel preventivamente, mientras dura la investigación.

Otros choques se registraron las últimas semanas desde que inició la erradicación forzada en zonas declaradas ilegales. Los sindicatos cocaleros resisten la destrucción de coca, materia prima de la cocaína, y han denunciado supuestos abusos del gobierno.

Una ley aprobada por el presidente Evo Morales, exlíder cocalero, elevó a 22.000 las hectáreas permitidas para cultivar coca legal para usos tradicionales y delimitó las zonas permitidas para la siembra. Sin embargo, un informe divulgado esta semana por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) dijo que los cultivos se elevaron a 24.500 hectáreas. La mayoría de la coca excedente está en el norte de La Paz.