LONDRES (AP) — El gobierno británico recibió dos golpes el martes por sus planes sobre el Brexit: la renuncia del ministro de justicia y una votación adversa en el Parlamento. Sin embargo, no quedó derrotado del todo pues ofreció concesiones a los legisladores que desean suavizar los términos de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.

Tras una votación de 324 a 298, los legisladores rechazaron una propuesta para otorgarle a la Cámara de los Comunes facultades para enviar al gobierno de regreso a la mesa de negociaciones si a los legisladores no les gusta el acuerdo para salir de la UE.

El resultado dejó a la primera ministra británica Theresa May otro día de pelea mientras trata de sacar a Gran Bretaña del bloque europeo y al mismo tiempo mantiene el apoyo de las alas a favor de la permanencia en la UE y a favor del Brexit de su Partido Conservador.

No obstante, el gobierno debió pagar un costo: prometer que fortalecerá la voz del Parlamento y reducir sus propios poderes en cualquier acuerdo final del Brexit.

En tanto, el ministro de justicia Phillip Lee, quien durante el referéndum de 2016 votó a favor de que el país permaneciera en la UE, renunció a su cargo para poder votar como legislador en contra del gobierno sobre la iniciativa que busca dar al Parlamento más poder sobre los términos de la ruptura.

"La gente, la economía y la cultura de mi circunscripción se verán afectadas negativamente" por la salida de Gran Bretaña de la UE y es "irresponsable proceder como lo hemos hecho", aseguró Lee.

El legislador pidió que el Brexit, ahora fijado para marzo de 2019, se aplace y que la gente pueda ir a un segundo referéndum sobre los términos de cualquier acuerdo de salida.

La dimisión de Lee se produjo mientras el frágil gobierno minoritario de May trata de reforzar el apoyo entre los legisladores durante dos días de debates y votaciones de alto riesgo sobre su proyecto para el Brexit.

El proyecto, un complejo instrumento legislativo destinado a separar a Gran Bretaña de cuatro décadas de normas y reglamentos de la UE, se ha topado con un duro revés en el Parlamento. La Cámara de los Lores _la cámara alta_ introdujo enmiendas en 15 áreas para suavizar los términos del divorcio macroeconómico.

El gobierno dice que los cambios debilitarán la posición negociadora de Gran Bretaña y trata de alterarlos o revertirlos en la cámara baja. Sin embargo, May enfrenta una posible rebelión de algunos legisladores de su Partido Conservador, que quieren mantener lazos estrechos con el bloque una vez que se concrete la salida del Reino Unido.

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La periodista de The Associated Press Danica Kirka contribuyó para este despacho.