MADRID (AP) — El líder catalán Carles Puigdemont, quien encabeza el movimiento secesionista de Cataluña, era un desconocido para la mayoría de los españoles hasta hace un año. Ahora, mientras promete celebrar un referéndum independentista el 1 de octubre considerado ilegal por el gobierno central en Madrid, es un nombre conocido por muchos, aunque probablemente no muy popular.

Puigdemont es un ex periodista que desde hace tiempo tiene vínculos con el movimiento independentista, a diferencia de muchos de los integrantes del Partido Demócrata Europeo Catalán. Muchos de sus miembros comenzaron a apoyar la separación de la región apenas hace cinco años.

Sin embargo el hombre de 54 años, que nación en el municipio de Amer, Calatuña, nunca fue elegido por voto popular para el puesto que tiene. Al contrario, se convirtió en el defensor más visible del movimiento por accidente.

El ex presidente de la Generalidad de Cataluña Artur Mas tuvo que elegirlo como sucesor en un desesperado intento para obtener el apoyo parlamentario del partido Candidatura de Unidad Popular (CUP) y mantener vivo el movimiento de secesión.

La coalición Junts pel Sí (Juntos por el Sí en catalán) y los radicales de la CUP ganaron por una ligera mayoría menos del 50% de votos en las elecciones de 2015. Sin embargo, la CUP exigió que se removiera del puesto a Mas, a quien vincularon con escándalos de corrupción en la región, a cambio de su apoyo. Una oferta de último minuto de Puigdemont como remplazo convenció a la CUP de permanecer con el movimiento en gran parte debido al apoyo de Mas a la separación.

Aunque al principio fue rechazado por muchos españoles, Puigdemont ha probado ser un líder formidable por derecho propio, logrando mantener unida la coalición destartalada de conservadores, izquierdistas y radicales que están en contra del poder que refuerzan su gobierno y su impulso por la independencia.

Al principio Puigdemont había prometido la independencia para 2017, pero más tarde reconoció que tardaría más tiempo.