NUEVA YORK (AP) — Cientos de personas marcharon en Nueva York el sábado en apoyo a un activista inmigrante de Trinidad y Tobago que impugna su deportación y acusaron a las autoridades de actuar contra él por alzar la voz.

Ravi Ragbir iba a ser deportado el sábado de Estados Unidos. Pero un juez en Newark determinó el viernes en un fallo que Ragbir podía permanecer en el país mientras se resuelve una demanda presentada en su nombre.

Ragbir, de 53 años, tuvo que presentarse el sábado ante las autoridades de inmigración en una oficina federal en el sur de Manhattan. En este lugar la organización Nueva Coalición Santuario de la Ciudad de Nueva York, una coalición de 150 grupos religiosos pro inmigrantes, efectuó la protesta.

Previamente, Ragbir encabezó a los manifestantes en una marcha y les dijo creer que las políticas de inmigración del país son racistas.

“¿Soy un problema para la seguridad nacional?”, preguntó Ragbir. “¿Me estoy coludiendo con Rusia?... Sabemos que hay un movimiento para deportar a las personas de color, para descubrir que hay una limpieza étnica creada por este gobierno. Y pesa decirlo, pero hay que ser realistas sobre lo que estamos viendo”.

Ragbir fue detenido el mes pasado al presentarse ante el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) debido a una condena de 2001 relacionada con un plan de fraude hipotecario. Un juez federal lo dejó en libertad la semana pasada y manifestó sus “graves preocupaciones” por el trato dado a Ragbir.

El gobierno había sostenido que debían deportar a Ragbir debido a que la condena implicaba a una compañía de hipotecas de Nueva Jersey para la que él trabajaba y que se vio envuelta en el fraude. Ragbir pretende anular la condena en una corte federal en Nueva Jersey bajo el argumento de que él era sólo un empleado que hacía su trabajo y no sabía sobre ninguna actividad fraudulenta.

Agentes del ICE han dicho reiteradamente que Ragbir y otros activistas serían deportados por la gravedad de sus antecedentes penales, no por sus actividades políticas.

En la protesta, otros oradores elogiaron la decisión de que se concediera a Ragbir la permanencia temporal, y exhortaron a los legisladores a preservar las protecciones previstas en el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia que benefician a los inmigrantes que siendo niños llegaron a Estados Unidos sin autorización legal.

Debbie Mullins, de 64 años, que asistió a la marcha de apoyo a Ragbir, se dijo “gratamente sorprendida” de saber que al trinitario se le permitió quedarse en el país por el momento.

“Tradicionalmente Estados Unidos ha sido un país que acoge a las personas pobres y oprimidas”, dijo Mullins. “Hay que leer lo que está escrito en la Estatua de la Libertad”.

Decenas de agentes se colocaron alrededor de la protesta mientras un pequeño contingente de contramanifestantes ubicado atrás de la marcha podía escucharse cuando interrumpía los discursos. Una de las personas de la contramanifestación, Karen Braun, sostenía un letrero que decía “Gracias, ICE”.

“Quien no esté legalmente aquí, debe ser deportado”, afirmó Braun, de 50 años.