TOLEDO, Ohio, EE.UU. (AP) — Satélites espaciales y un robot bajo la superficie del Lago Erie son parte de una red de equipo científico que trata de mantener las algas tóxicas fuera de los suministros de agua potable en las zonas menos profundas de los Grandes Lagos.

De acuerdo con los investigadores se trata de uno de los sistemas de monitoreo de agua dulce de mayor alcance en Estados Unidos, y pronto buscará una peligrosa alga en cientos de los lagos del país.

Los investigadores crean un sistema de alertas anticipadas usando los datos de satélites que en años recientes han rastreado las zonas de proliferación de algas como el Lago Okeechobee en Florida o Chesapeake Bay de la Costa Este.

El plan es tenerlo listo en dos años a fin de que los estados del territorio continental estadounidense puedan ser alertados respecto a las áreas en las que puedan surgir las algas tóxicas, explicó Blake Schaeffer, un investigador de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

"Uno no debe esperar hasta que alguien enferme", declaró Schaeffer, uno de los líderes del proyecto.

A lo largo del país, la escorrentía agrícola, los desagües de aguas residuales y los fertilizantes de pasto han llegado a lagos y ríos y han dejado detrás una desagradable proliferación de algas que puede causar enfermedades en personas y mascotas y dañar la vida silvestre.

Pero con frecuencia los primeros reportes de algas dañinas en un lago provienen de navegantes que detectan algo extraño en las aguas, dijo Rick Stumpf, de la Agencia Nacional Oceanográfica y Atmosférica.

Stumpf empezó a usar satélites en 2008 para analizar el Lago Erie. Esa labor enfrentó una nueva urgencia luego que una proliferación cerca de la ribera de Toledo contaminó el agua potable de más de 400.000 personas hace tres años.