NUEVA YORK (AP) — Un nuevo reporte presenta las evidencias más contundentes hasta la fecha de que el misterioso virus que provoca la enfermedad respiratoria MERS se transmite de los camellos a los humanos.

Un grupo de investigadores estudió el caso de un propietario de camellos de 44 años en Arabia Saudita, quien murió en noviembre por el síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS). A través de repetidas pruebas pudieron demostrar que el hombre y uno de sus camellos estaban infectados con el mismo virus; el camello se infectó primero y el hombre se enfermó tras curar la nariz del animal.

El virus se había detectado antes en camellos y las autoridades creen que se ha diseminado de los animales a las personas en algunos casos, aunque faltaban evidencias claras.

"Los estudios previos tenían piezas diferentes del rompecabezas que hacían que esto fuera probable, pero en este caso específico todas las piezas se juntaron" para dar una evidencia definitiva, dijo el doctor William Schaffner, experto en enfermedades infecciosas en la Universidad de Vanderbilt en Nashville.

El nuevo estudio fue publicado en internet el miércoles por el New England Journal of Medicine.

El MERS es una enfermedad respiratoria que comienza con una fiebre similar a la de los resfriados y tos, pero que puede llevar a la insuficiencia respiratoria, neumonía y la muerte. Desde que surgió hace dos años se han reportado cerca de 800 casos ante agencias internacionales de salud, incluyendo 300 muertes. La mayoría de los casos han ocurrido en Arabia Saudita y en países vecinos. Los casos fuera de la región, entre ellos dos en Estados Unidos, han ocurrido en lo fundamental entre personas proveniente del Medio Oriente.

Pese al resultado del estudio, todavía se desconoce con qué frecuencia ocurre el contagio de camellos a humanos y si otros animales o elementos en el ambiente podrían ayudar a transmitir el virus. Hay trabajadores de la salud y familiares que se han contagiado tras estar en contacto con pacientes de MERS.

El nuevo reporte detalla el caso de un hombre que era dueño de nueve camellos y los tenía en un establo en el suroeste de Arabia Saudita. En octubre, cuatro de sus animales se enfermaron. Una semana después el hombre presentó síntomas similares a los de un resfriado. A principios de noviembre fue hospitalizado en la ciudad de Yeda y murió dos semanas más tarde. Sus camellos sí lograron recuperarse.