MIAMI (AP) — Gregg Popovich estaba de muy buen ánimo, disfrutando cada minuto de la conversación. Habló mucho de vino, su bebida preferida y probablemente su tema preferido también.

Habló de los grandes jugadores que han sido miembros del equipo de San Antonio, de partidos anteriores de la NBA y los entrenadores que más admira.

Pero entonces salió el tema de los Spurs, y los comentarios ya no fueron tan efusivos.

"Estamos haciendo lo que siempre hemos hecho, supongo”, comentó Popovich encogiéndose de hombros.

Es cierto, pero es también la razón por la que es tan interesante hablar de los Spurs ahora. Tras arrancar la temporada de la NBA con marca de 4-0, el equipo está ignorando las tácticas de moda de avances vertiginosos y tiros de tres, optando más bien por una sólida defensa y maniobras en el área de la pintura.

Y la estrategia está dando resultados, aunque todavía no se han incorporado en esta temporada Kawhi Leonard y Tony Parker, su mejor jugador y su mejor base.

"Es asombroso lo que hacen y cómo se reinventan cada año", dijo el entrenador de Miami, Erik Spoelstra. "Cambian los rostros, pero sus estándares de excelencia permanecen iguales. Ahora lo están haciendo a la antigua, con un estilo que todo el mundo decía que no podía funcionar”.

Añadió: “Lo están haciendo con una defensa de alta calidad, sin jugar a un paso exagerado, sin apostar a los tiros de tres puntos... y con todo, le están ganando a los demás”.

La más reciente víctima de los Spurs fueron Spoelstra y el Heat, a quienes derrotaron 117-100 en Miami la noche del miércoles. Los Spurs les superaron por 12 en rebotes y por 14 en puntaje de los suplentes, y acertaron 10 de 17 tiros de tres puntos. En la segunda mitad hubo un lapso en que los Spurs superaron a su adversario por 32 contra 13, tras lo cual el partido estaba decidido.

Popovich desestimó el desempeño de los Spurs como mediocre, especialmente en cuanto a su defensa. Pero lo cierto es que Miami tuvo que reconocer la superioridad del ganador.

“Simplemente saben cómo jugar”, dijo Goran Dragic, del Heat. "Tienen consistencia. Tienen un sistema que es realmente excelente. Lo ves en cada movida, en cada pase, es un sistema bien afilado. Cuando te tropiezas, ellos saben sacarle provecho”.

Aun sin Leonard y Parker, el sistema está funcionando.

LaMarcus Aldridge, quien al principio no parecía encontrar su lugar en los Spurs, está ahora anotando en promedio 26 puntos por partido y parece encaminado al mejor inicio de su carrera. Rudy Gay, recién incorporado a los Spurs, está anotando 14,8 puntos en promedio y acertando el 58% de las canastas. Los Spurs han cedido en promedio apenas 93 puntos por partido. Hasta los partidos el jueves, 12 equipos han cedido más que eso en cada uno de sus choques.

El estilo parece un poco básico, pero no hay duda que es eficaz.

"Eso es lo que yo sé, eso es lo que estoy enseñando”, dijo Popovich. "Es algo que se acopla a nuestro equipo y a nuestra personalidad, así que ¿por qué no?”