MIAMI (AP) — No existe evidencia que vincule a extremistas extranjeros con un presunto plan de un hondureño para hacer estallar una bomba en un centro comercial en Florida, pese a su declarada lealtad al grupo Estado Islámico, testificó un agente del FBI en una corte de Miami el jueves.

El agente David Clancy dijo en una audiencia de fianza que Vicente Adolfo Solano parece haber tenido la idea por cuenta propia antes de revelarle el plan a un conocido que resultó ser un informante del FBI. Bajo estrecha vigilancia, ambos empezaron a planear la manera de plantar una bomba en la concurrida plaza de comidas del Dolphin Mall, en Miami.

"El señor Solano indicó en grabaciones (del FBI) que los planes eran sólo suyos”, señaló Clancy. “Él básicamente siempre andaba por su cuenta”.

Solano, de 53 años, fue arrestado el viernes tras aceptar una bomba falsa de manos de un agente encubierto del FBI en las afueras del centro comercial. Clancy agregó que Solano había preparado ya un cronómetro para 40 minutos, que pensaba le daría tiempo suficiente para colocar el explosivo y escapar del sitio.

El juez Chris McAiley negó fianza a Solano, tras subrayar que existe evidencia sólida en su contra, incluyendo numerosas grabaciones de video y audio y su propia confesión después del arresto. Solano podría enfrentar cadena perpetua en caso de ser hallado culpable.

"Existe evidencia convincente de que usted planeaba matar a mucha gente”, dijo el juez.

Solano, que deberá presentar en noviembre su declaración de culpabilidad o inocencia, no habló durante la audiencia del jueves. Las autoridades de inmigración informaron que el hombre llegó a Estados Unidos procedente de Honduras a finales de la década de 1990 y se encuentra en el país con autorización legal con un estatus de protección temporal de deportación.

Su abogado, el defensor público Alex Arteaga Gomez, aseveró que Solano no tiene antecedentes de delitos violentos y ha llevado una vida generalmente tranquila en Estados Unidos, trabajando como pintor. Añadió que Solano no ha viajado al extranjero en al menos una década y no posee armas de fuego.

"Él ha llevado una vida de clase trabajadora”, dijo Arteaga Gomez.

De acuerdo con el FBI, la primera evidencia de que Solano simpatizaba con el grupo Estado Islámico fue en marzo, cuando cambió su nombre en Facebook a Abad Solano y escribió: “Soy Abad, hijo de Alá. Que nuestra bandera negra perviva y continuaremos nuestra batalla”.

Sin embargo, Clancy declaró que no hay indicios de que Solano se haya convertido al islam y que nunca se le vio acudir a un templo ni centro de oración durante el tiempo que estuvo bajo vigilancia.

"No estoy enterado de ninguna afiliación religiosa”, dijo el agente en la audiencia.

Solano también realizó tres videos antiestadounidenses y a favor del Estado Islámico en que aparecía con una máscara negra y de pie frente a una bandera negra vinculada al grupo. Tales videos fueron enviado al informante del FBI, y la badenar fue encontrada durante un allanamiento en el apartamento de Solano.