WASHINGTON (AP) — Estados Unidos retiró a otros dos trabajadores de su embajada en Cuba y los está examinando para ver si tienen alguna lesión cerebral, le dijeron tres funcionarios estadounidenses a The Associated Press el viernes, en medio de temores de que hayan sido afectados por los misteriosos problemas de salud registrados por diplomáticos de Washington en la isla y en China.

Los dos individuos son considerados “casos nuevos en potencia” pero aún no son “confirmados médicamente”, afirmó un funcionario del Departamento de Estado. Otros dos funcionarios dijeron que los individuos han sido trasladados para ser examinados a la Universidad de Pensilvania, donde los doctores han estado evaluando, atendiendo y estudiando a los estadounidenses afectados en Cuba el año pasado, así como casi 10 posibles casos nuevos de un consulado estadounidense en China.

Los funcionarios solicitaron guardar el anonimato porque carecían de autorización para comentar al respecto.

Si los médicos confirman que tienen los mismos problemas de salud, los dos individuos serían el 25to y 26to pacientes confirmados de los extraños incidentes en Cuba que fueron revelados por primera vez el año pasado y que el gobierno de Estados Unidos considera “ataques específicos”. Washington ha dicho que desconoce quién está detrás de ello, pero ha argumentado que La Habana es responsable de proteger a todos los diplomáticos en su territorio. El gobierno cubano ha rechazado haber participado o tener conocimiento de qué pudo haber provocado las lesiones.

Hasta el viernes, los incidentes sospechosos más recientes revelados por Estados Unidos en Cuba habían ocurrido en agosto de 2017, por lo que muchos creyeron que ya no habría más.

Los dos individuos recién retirados de Cuba fueron evaluados médicamente hace sólo unas semanas, dijeron dos funcionarios.

Se ha encontrado que los pacientes que salieron de la isla tienen diversos síntomas y diagnósticos, incluida lesión traumática cerebral moderada, lo que también se conoce como conmoción cerebral. En un principio, los sonidos y vibraciones inexplicables que acompañaron a los síntomas generaron sospechas entre los investigadores de que se trataba de un arma sónica, aunque en un informe preliminar de enero, el FBI indicó que no se había hallado evidencia de que ondas sonoras pudieran haber dañado la salud de los estadounidenses, reportó la AP.

Los nuevos casos potenciales llegan en un contexto en el que Washington ha estado emitiendo alertas de salud a los estadounidenses en China después de que un trabajador en el consulado norteamericano en Guangzhou reportó síntomas y sonidos extraños y fue enviado a Estados Unidos. Luego se confirmó médicamente que ese trabajador “sufrió un problema médico similar a los que otros funcionarios del gobierno estadounidense experimentaron en La Habana, Cuba”, según ha afirmado el Departamento de Estado.

La embajada de Estados Unidos en Beijing envió una alerta el viernes, su segunda en dos semanas, a estadounidenses que viven o viajan en China, y los exhortó a buscar ayuda médica en caso de que hayan sufrido cualquier “síntoma físico o evento inusual, inexplicado, fenómenos auditivos o sensoriales, u otras preocupaciones por su salud”. Le pidió a la gente que esté atenta a los síntomas, los cuales incluyen “mareos, dolor de cabeza, tinnitus (ruidos en el oído), fatiga, problemas cognitivos, problemas visuales, quejas sobre el oído y pérdida de audición, así como dificultad para dormir”.

Les recomendó “no intentar detectar la fuente de ninguna sensación auditiva no identificada. En lugar de ello, muévanse a otro lugar”.

China ha dicho que examinó el caso de Guangzhou pero que no halló pistas sobre la causa de los síntomas. La cancillería dijo el jueves que Estados Unidos no le había planteado el asunto formalmente a Beijing.

El Departamento de Estado envió un equipo médico a China para ofrecer exámenes médicos a todos los trabajadores del gobierno estadounidense y sus familiares que así lo deseen. El equipo llegó a Guangzhou la semana pasada para empezar a evaluar a los estadounidenses y luego irá a Beijing.

De los aproximadamente 170 elementos del consulado estadounidense en Guangzhou y sus familiares, unos 150 solicitaron los exámenes médicos preliminares que les ofrecieron, según funcionarios familiarizados con el proceso. Éstos hicieron énfasis en que algunos de ellos podrían no haber experimentado ningún síntoma y se estaban examinando por precaución. Aunque la gran mayoría fueron declarados sanos, ocho personas fueron referidas a la Universidad de Pensilvania para que se sometan a exámenes adicionales, señalaron los funcionarios.

A diferencia de la misión estadounidense en Cuba, la cual es relativamente pequeña, la presencia diplomática de Estados Unidos en China es numerosa, con representantes de 33 agencias federales empleados en la embajada en Beijing y en los cinco consulados en otras partes del país: Chengdu, Guangzhou, Shanghai, Shenyang y Wuhan. Hasta mayo de 2017, cuando la oficina del inspector general del Departamento de Estado efectuó su última inspección de las misiones en China, casi 900 estadounidenses trabajaban en ellas, incluidos 168 que fueron contratados localmente.

La de Guangzhou es una de las sedes diplomáticas estadounidenses más importantes en el país. El consulado abrió sus puertas meses después de que Beijing y Washington establecieron relaciones diplomáticas en 1979, y en 2013 se trasladó a sus nuevas instalaciones construidas exprofeso. Proporciona sus servicios a cuatro provincias sureñas con una población combinada de más de 204 millones de habitantes, y cada año procesa más de un millón de solicitudes de visas de todos los tipos. Es también la única instalación diplomática de Estados Unidos en China con autorización para procesar visas de inmigrantes y manejar adopciones.