NUEVA YORK (AP) — Para Serena Williams, no hubo un "espera para el próximo año" en el U.S. Open anterior.

Antes, cada vez que un torneo de Grand Slam terminaba sin Williams alzando el trofeo, siempre había la creencia de que simplemente podría llevarse el siguiente. Era la mejor del mundo, quizá de la historia, y sin duda sería la favorita en cuanto se presentara de nuevo.

Pero a estas alturas del año pasado no pensaba en las canchas.

Pensaba en sobrevivir.

Eso es lo que hace tan especial esta travesía rumbo a la final del Abierto de Estados Unidos, donde Williams enfrentará a la japonesa Naomi Osaka el sábado con la oportunidad de igualar el récord de 24 títulos en sencillos de Grand Slam.

La estadounidense cayó en la final de Wimbledon, pero tendrá una nueva oportunidad de empatar la marca quizá más pronto de lo que habría imaginado en septiembre del año pasado, cuando tuvo que ser sometida a cuatro operaciones tras el nacimiento de su hija debido a complicaciones relacionadas con coágulos.

“Luego de haber pasado por eso, en la cama del hospital sin poderme mover ni caminar ni hacer nada, y apenas un año después no sólo estar entrenando sino de hecho en estas finales, en dos seguidas”, declaró.

Williams, que este mes cumple 37 años, ha ganado seis de sus 23 títulos de un torneo major en Nueva York, y con un triunfo igualaría la hazaña de la australiana Margaret Court.

Por su parte, Osaka podría convertirse a sus 20 años en la primera japonesa en coronarse en un torneo en sencillos de Grand Slam y la campeona más joven del U.S. Open desde la rusa Maria Sharapova, que ganó a sus 19 años en 2006.

Osaka ni siquiera había cumplido un año cuando Williams participó por primera vez en el Abierto de estados Unidos de 1998. Siendo una niña, la japonesa soñaba con enfrentar a Williams en una final de Grand Slam final.

"Al mismo tiempo, siento que pese a que debería disfrutar este momento, debería también pensar que se trata de otro partido más", indicó Osaka. "Sí, no yo no debería pensar más en ella como mi ídolo. Debería solo tratar de enfrentarla como una rival más”.

Ambas se enfrentaron en marzo en Miami, cuando Williams recién regresaba al tour y Osaka venía de coronarse en Indian Wells, una victoria importante por ser su único título a nivel profesional. Osaka ganó 6-3, 6-2, pero las dos saben que no dice mucho dadas las condiciones de su segundo duelo.