JERUSALÉN (AP) — Un importante colaborador del primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu anunció el jueves que se tomará una licencia, en medio de un escándalo sobre acusaciones de abuso sexual.

David Keyes, vocero de Netanyahu para la prensa extranjera, emitió una declaración en la que dice que “para no distraer de la importante tarea del primer ministro, he pedido tiempo libre para exonerar mi nombre. Estoy plenamente confiado en que la verdad saldrá a relucir”.

Julia Salazar, una candidata al senado del estado de Nueva York, acusa a Keyes de agredirla sexualmente hace cinco años. Otras mujeres han hecho denuncias similares ahora. La reportera del Wall Street Journal Shayndi Raice dijo en Twitter que ella también tuvo “un encuentro terrible” con Keyes, a quien describió como alguien “sin concepto alguno de lo que quiere decir ‘no’”.

Keyes ha negado las acusaciones, diciendo que son “profundamente engañosas y muchas categóricamente falsas”.

Al menos cuatro legisladoras israelíes llamaron a Netanyahu a suspender a Keyes tras conocerse las acusaciones esta semana.

Las mujeres llamaron a Netanyahu a intervenir y condenar las acciones de Keyes, diciendo que su portavoz no puede ser efectivo mientras disputa las acusaciones.

La oficina de Netanyahu no ha comentado sobre el caso.

Entre las parlamentarias israelíes que pidieron la suspensión está una integrante de la coalición de Netanyahu. Merav Ben Ari, parlamentaria por el partido Kulanu, dijo que no era “razonable” que Keyes siguiese en su cargo.

Michal Rozin, legisladora del opositor Meretz, dijo que Keyes no puede representar más a Israel ante el mundo. Dijo que el silencio de Netanyahu puede interpretarse como tolerancia de los actos denunciados.

Keyes ha sido el portavoz de Netanyahu con la prensa extranjera desde el 2016 y es considerado muy cercano al primer ministro.