SAO PAULO (AP) — El gran temor de los jugadores de Chapecoense era no poder honrar la memoria de los fallecidos.

Como lo reconoció el delantero Tulio de Melo, fue un gran alivio evitar el descenso de la máxima categoría del fútbol brasileño casi un año después del accidente aéreo que cobró la vida de 19 de sus jugadores en Colombia.

El equipo del sur de Brasil venció en casa 2-1 a Vitoria el jueves por la noche para asegurar la permanencia a falta de tres fechas en el campeonato nacional.

Durante el partido, al igual que todos los que han sostenido desde el accidente, los aficionados corearon "Vamos, vamos Chape" a los 71 minutos en referencia al número total de víctimas fatales.

El 29 de noviembre del año pasado, el avión en que el equipo se dirigía al duelo de ida de la final de la Copa Sudamericana se estrelló en una zona cercana a Medellín. En el accidente fallecieron 71 personas, incluyendo la mayoría de los integrantes del Chapecoense a bordo y varios periodistas.

De Melo, quien salió del club en 2015, era una de las nuevas adquisiciones.

"Prometimos mantener al equipo en la Serie A, que es donde nos dejaron nuestros guerreros", comentó de Melo. "Tuvimos un año difícil y su recuerdo nos hizo luchar hasta el final, por lo que el Chape sigue en la máxima división por quinto año seguido”.

La liga ofreció al Chapecoense amparo en la lucha por el no descenso ante la desventaja de armar un plantel prácticamente nuevo, pero el equipo la rechazó.

Sus aficionados lamentaron la decisión hasta que una serie de victorias en el último mes aliviaron la tensión.

La temporada del club tuvo momentos gloriosos, entre ellos un partido amistoso frente al Barcelona español en el Camp Nou, pese a la derrota por 5-0.

Chapecoense revalidó el título del campeonato del estadio de Santa Catarina y el zaguero Alan Ruschel, uno de los tres jugadores sobrevivientes de la tragedia área, ha vuelto a las canchas. Su compañero Neto, otro sobreviviente, espera hacer otro tanto el próximo año. El arquero Jackson Follmann, a quien le amputaron parte de la pierna derecho, se entrena para convertirse en un atleta paraolímpico.

El club anunció este mes que no conmemorará el primer aniversario del accidente por respeto a los familiares de las víctimas.

Las puertas de la Arena Conda, casa del equipo con 20.000 localidades, estarán abiertas el 29 de noviembre para los aficionados que deseen rendir homenaje y dejar veladoras y flores en el lugar.

El miércoles, Corinthians se consagró campeón brasileño por séptima vez.