KABUL (AP) — Talibanes e insurgentes del grupo extremista Estado Islámico cumplieron dos días de una intensa batalla en la provincia de Nangarhar, en el este de Afganistán, informó un funcionario el martes. Cientos de familias abandonaron sus hogares en localidades de los distritos de Khogyani y Sherzad, según Attahullah Khogyani, portavoz del gobernador de la provincia.

Seis civiles resultaron heridos y se informa de decenas de bajas en las filas insurgentes, añadió. "Funcionarios de los gobiernos locales brindan ayuda de emergencia la gente desplazada, con dinero, carpas alimentos y bienes no alimenticios", dijo Khogyani.

Los distritos de Sherzad, Khogyani y Hasarak, en la provincia de Nangarhar, tienen una importancia estratégica porque están ligados a la vecina región de Logar y a la capital, Kabul.

En abril, el ejército de Estados Unidos utilizó una bomba MOAB (las siglas en inglés para Dispositivo Masivo de Explosión Aérea) contra un complejo de túneles del Estado Islámico excavado en las montañas de la provincia de Nangarhar.

En otro ataque en la provincia oriental de Logar, 11 civiles sufrieron heridas en un ataque suicida en Puli Alim, la capital provincial, dijo Salim Saleh, vocero del gobernador provincial. Dijo que dos heridos se hallaban en estado crítico.

El agresor, a pie, atacó la caravana de autos del subjefe de la policía provincial al pasar por un merado. El oficial resultó ileso.

Nadie se hizo responsable del ataque en Logar, pero insurgentes talibanes han incrementado sus ataques a las fuerzas de seguridad afganas en todo el país y están activos en la provincia.