SANTIAGO DE CHILE (AP) — Analistas chilenos criticaron el martes el primer debate entre los ocho candidatos que aspiran a suceder a la presidenta Michelle Bachelet por la falta de contraste de las propuestas electorales y las acusaciones entre los competidores.

“A esta altura el debate es más bien un rito republicano, una costumbre, pero la verdad es que creo que la mayor parte de los chilenos que van a votar tienen su preferencia más o menos firme", dijo a The Associated Press el analista y decano de la Facultad de Humanidades de la Universidad Santiago de Chile, Marcelo Mella.

El debate televisivo de los candidatos para las elecciones presidenciales del 19 de noviembre se prolongó por tres horas hasta la madrugada del martes. Durante la discusión cuatro periodistas formularon diversas preguntas a los contendientes, una tras otra, lo que no permitió comparar las ofertas de los políticos.

Mella señaló que durante el debate predominó “una tendencia latinoamericana, y yo diría mundial, donde el desprestigio y el escándalo son la parte central de las campañas presidenciales”.

El filósofo y analista político Max Colodro cuestionó la falta de un verdadero intercambio de propuestas y opinó que el candidato oficialista Alejandro Guillier “fue sin duda quien más sufrió” con las preguntas de los entrevistadores y la dura arremetida de Marco Enríquez Ominami.

Enríquez Ominami sostuvo que tanto el candidato oficialista como la carta de la oposición derechista, el expresidente Sebastián Piñera (2010-2014) “están inhabilitados”. De Piñera dijo que un ex asesor suyo defiende a narcotraficantes y puso en duda la recolección de firmas para inscribir la candidatura de Guillier.

Enríquez Ominami, que se postula por tercera vez a la presidencia, insistió en arrinconar a ambos candidatos con sus acusaciones.

Según distintos sondeos, Piñera tiene una intención de voto de 44%, Guillier de 19% y Enríquez Ominami de 4%. El resto de los candidatos no supera el 4% de las preferencias de los votantes.

“No creo que (el debate) tenga gran impacto, gran variación en la opinión pública en relación a las preferencias electorales”, sostuvo Mella.

En Chile para ganar en primera vuelta se requiere la mitad más uno de los votos válidamente emitidos. En caso de que ninguno de los candidatos alcance ese porcentaje se celebrará una segunda vuelta electoral el 17 de diciembre entre los dos aspirantes más votados.

Según el Servicio Electoral 14 millones de personas están habilitadas para votar de un total de 17,5 millones de chilenos, incluidos 39.000 que podrán hacerlo por primera vez en el extranjero.

En las elecciones se definirá quién ocupará el palacio de gobierno de La Moneda para el período 2018-2022.