KABUL (AP) — Un ataque suicida en la parte oriental de la capital de Afganistán mató a al menos una persona, una niña, e hirió a 15 más el viernes, dijeron funcionarios afganos.

El incidente se registró en el vecindario de Qabil Bay, en el este de Kabul, en una zona en la que hay una comisaría de policía, oficinas de aduanas y algunos hospedajes, dijo Basir Mujahid, portavoz del jefe de la policía de la ciudad.

Quince personas, incluyendo cinco niños y dos mujeres, resultaron heridas, señaló Mohammad Musa Zahir, médico del hospital Wazir Akbar Khan, ubicado en el vecindario.

El suicida tenía como objetivo un “convoy de extranjeros”, explicó Najib Danish, vocero del Ministerio del Interior, que no agregó más detalles ni precisó si los atacados eran soldados o contratistas foráneos.

No se reportaron víctimas no afganas y las fuerzas de la OTAN en Kabul, que dijeron estar al tanto de la información, no realizaron comentarios de inmediato. Ningún grupo insurgente se atribuyó por el momento la autoría de la explosión.

En el lugar del incidente, la sangre formaba charcos sobre el pavimento entre los escombros frente a un edificio destruido. Residentes en la zona, que hablaron bajo condición de anonimato por temor a su seguridad, señalaron que se trataba de un ataque suicida antes del comunicado de Interior.

En los últimos tiempos, Kabul ha sido escenario de una serie de ataques insurgentes a gran escala perpetrados tanto por los talibanes como por el grupo extremista Estado Islámico, cuya presencia en el país aumentó desde su aparición en 2014.

A finales de enero, un suicida talibán hizo estallar una ambulancia cargada de explosivos en el corazón de la capital, matando a al menos 103 personas e hiriendo a unas 235.

Los talibanes se atribuyeron el ataque, además de otro ocurrido la semana anterior en un hotel de lujo de la ciudad en el que murieron 22 personas, 14 de ellos extranjeros, y derivó en un enfrentamiento de 13 horas con las fuerzas de seguridad.

El presidente del país, Ashraf Ghani, pidió el miércoles a los talibanes que participen en las conversaciones de paz para “salvar el país”, ofreciendo a cambio seguridad e incentivos como pasaportes para los insurgentes que se unan al proceso.

Por otra parte, los talibanes anunciaron el viernes la liberación de cinco de las 19 personas que, según afirmaron, fueron secuestradas el martes en la frontera entre las provincias de Kandahar y Uruzgan, en el sur del país.

En ese momento, el jefe de la policía de Kandahar, el general Abdul Raziq, explicó que insurgentes vestidos con uniformes militares pararon un autobús y retuvieron a 30 personas. No hubo información sobre el destino de los otros.