LOS ANGELES (AP) — Kathy Griffin rindió homenaje el martes por la noche a Kate Spade vistiendo de pies a cabeza prendas de la difunta diseñadora para aceptar un reconocimiento por su activismo y colaboración con causas LGBTQ.

Griffin no conoció personalmente a la diseñadora, pero le rindió un breve homenaje al aceptar el premio Rainbow Key de la ciudad de West Hollywood, California. Spade fue hallada muerta en su apartamento en Nueva York la mañana del martes en lo que las autoridades dijeron fue un aparente suicidio.

Líderes de West Hollywood reconocieron a Griffin por recaudar más de 5 millones de dólares para servicios de VIH/sida y otras causas. El premio es parte de una ceremonia anual que reconoce a individuos que han hecho contribuciones significativas a la comunidad LGBTQ.

Griffin está en medio de un regreso tras una controversia y tropiezos personales y profesionales a raíz de su publicación de una foto en la que aparecía sosteniendo una cabeza ficticia de Donald Trump ensangrentada en mayo del 2017. Inicialmente se disculpó por la foto, pero el daño estaba hecho; Griffin perdió varios trabajos y recibió amenazas de muerte.

Líderes de West Hollywood han expresado su clara oposición a las políticas del presidente Donald Trump que afectan a la comunidad LGBTQ, y Griffin pronunció un discurso fogoso pero cómico en la cámara del concejo municipal. La comediante hizo un llamado a la acción contra las políticas del gobierno de Trump y a tomar una posición.

También defendió los comentarios de Samantha Bee sobre Ivanka Trump la semana pasada, y dijo que exhortaba a sus seguidores en redes sociales a apoyar a los anunciantes del programa de Bee. Acusó a Ivanka Trump de quejarse con su papá sobre Bee y referirse a ella con una vulgaridad y dijo que no quería que la anfitriona de "Full Frontal" sufriera.

"Soy la persona a la que papi hizo pagar y no volverá a ocurrir mientras yo esté al frente", dijo Griffin.

Griffin también vislumbró un día en el que un presidente gay ocupe la Casa Blanca y ella pueda volver a estar a favor de un líder del mundo libre.

"Así que, cuando tengamos nuestro primer presidente gay, lo cual espero ver, solo espero que sepan que por todo lo que he aguantado en los últimos 25 años, más vale que me inviten a una cena de estado y quiero quedarme en el cuarto de Lincoln", dijo. "Me lo tengo merecido".