NACIONES UNIDAS (AP) — La embajadora estadounidense ante Naciones Unidas Nikki Haley exhortó el jueves a todos los países a asegurarse que el grupo extremista Estado Islámico sufra “una derrota duradera”, y dijo que Estados Unidos profundizará sus acuerdos con los países que combaten el terrorismo “cuando se requiera el uso de la fuerza”.

Le dijo al Consejo de Seguridad que la ideología del grupo islamista se ha arraigado en nuevos sitios del planeta, demostrando que es “un enemigo que se adapta, y que buscará colocarse en los espacios del mundo donde hay desgobierno”.

Haley exhortó a los países a ser más astutos que el EI, a negarles a sus combatientes y partidarios “un sitio seguro”, a acabar los conflictos en áreas donde prospera el grupo extremista, y a utilizar sanciones “para negarle el financiamiento a los grupos terroristas”.

“La lucha contra el terrorismo tomará distintas formas, pero el desenlace es seguro”, afirmó. “Estados Unidos seguirá siendo una fuerza en esta lucha contra el EI y Al Qaeda hasta que derrotemos esta amenaza”.

Vladimir Voronkov, secretario general adjunto de la Oficina de Lucha Contra el Terrorismo de las Naciones Unidas, dijo que el EI sigue siendo un gran desafío, “especialmente debido a su transformación en una red encubierta, las actividades de sus filiales regionales, y la compleja amenaza que representa el regreso y la reubicación de combatientes terroristas extranjeros y sus familias”.

Aunque el EI ha sido derrotado en Irak y “se encuentra en retirada precipitada” en Siria, Voronkov advirtió que la creciente amenaza de los combatientes del grupo extremista “será diversa y difícil de pronosticar”.

La secretaria general adjunta Michele Coninsx, directora ejecutiva del Comité Contra el Terrorismo, dijo que el regreso de los combatientes del EI representa diversos retos para los gobiernos, incluido el reunir evidencia y tener jurisdicción para enjuiciarlos, y el potencial que tienen para radicalizar a otros prisioneros si son encarcelados.

Existe además un nuevo riesgo potencial por la próxima liberación de combatientes del EI y de otros miembros que están en la cárcel, advirtió, recalcando que a los gobiernos les preocupa que algunos de ellos pudieran “volver a participar en actividades terroristas y en la radicalización”.