SANTIAGO DE CHILE (AP) — Cuatro mapuches chilenos acusados del incendio de un templo evangélico cumplieron el jueves 107 días en huelga de hambre en rechazo a una controversial ley que permite que estén presos preventivamente desde hace 13 meses.

El lonko o jefe indígena Alfredo Trancal y los hermanos Ariel, Benito y Pablo Trangol, presos en un penal de Temuco, 700 kilómetros al sur de Santiago, exigen ser juzgados por la ley penal común y no por la ley antiterrorista que permite mantenerlos detenidos hasta dos años sin juicio y endurece notoriamente las condenas.

Temuco, en la Araucanía, es una zona altamente conflictiva donde son normales la quema de camiones, iglesias, templos y maquinaria agrícola por encapuchados que exigen el fin de decenas de juicios contra mapuches y la devolución de las tierras de sus antepasados, ahora en manos de compañías forestales o familias descendientes de europeos.

El sacerdote jesuita Benito Berríos dijo el jueves a radio Cooperativa que según un informe médico los indígenas en huelga de hambre “están en una situación en que pueden seguir... pueden tener una descompensación en cualquier momento y morirse alguno de ellos”.

Berríos, quien fue llamado por los mapuches para mediar en la situación, agregó que “los encontré bastante deteriorados, a dos de ellos sobre todo”.

El sacerdote cuestionó la falta de avances en la investigación del incendio por el cual se encuentran presos.

El gobierno llamó a los mapuches a deponer la huelga mediante una exhortación de la vocera Paula Narváez.

En tanto, desconocidos quemaron la noche del miércoles un recinto religioso que se sumó a tres que ardieron el martes por la noche en la Araucanía. En sus cercanías aparecieron panfletos a favor de la liberación de los cuatro mapuches.