BUDAPEST, Hungría (AP) — El primer ministro húngaro, Viktor Orban, intentará asegurar su tercer mandato consecutivo y el cuarto desde 1998 en las elecciones parlamentarias del domingo, ante una oposición de izquierda fragmentada y un partido nacionalista.

Según las encuestas, es probable que el partido Fidesz de Orban y los democratacristianos, un pequeño aliado, obtengan la mayoría de los 199 escaños en disputa el domingo, pero hay mucha incertidumbre sobre su margen de victoria debido al complejo sistema electoral húngaro.

Fidesz obtuvo mayorías de dos tercios en 2010 y 2014, al aprobar una nueva constitución y dejar que el autócrata Orban concentrara en gran medida su poder.

Unos 8,3 millones de húngaros tienen derecho a votar. Entre ellos hay más de 378.000 personas sin domicilio en la propia Hungría, en su mayoría húngaros de países vecinos cuyo camino hacia la doble ciudadanía fue muy simplificado bajo los gobiernos de Orban.

Los residentes emitirán dos votos: uno por un candidato en su distrito y otro de entre una lista de cada partido. De los 199 escaños en el Parlamento, 106 candidatos provienen de elecciones de distrito, mientras que 93 se distribuyen según los votos de cada partido. Los no residentes que votan por correo desde el extranjero eligen solo de entre las listas de partidos.

Desde 2010, Fidesz ha alterado significativamente el sistema electoral, reduciendo el número de legisladores de 386 a 199 y eliminando la segunda vuelta, perjudicando a los partidos más pequeños que podrían formar alianzas entre las rondas de votación.

Orban, de 54 años, ha basado su campaña de reelección en una política implacable contra la inmigración. Afirma que los partidos de la oposición húngara están conspirando con Naciones Unidas, la Unión Europea y el rico filántropo George Soros para inundar el país de inmigrantes, una afirmación que todos los mencionados niegan.

Según la oposición, Orban está utilizando el tema de la migración para alejar la atención popular de la corrupción generalizada _dentro de la UE, Hungría solo estaba por delante de Bulgaria en el Índice de Percepción de la Corrupción 2017 de Transparencia Internacional_, una creciente brecha en los ingresos y el deterioro de la educación y la atención de la salud.

Los críticos también han denunciado los estrictos controles de los medios de comunicación, el aumento de la influencia política sobre los tribunales y la creación de una nueva clase oligárquica cercana al gobierno que se está enriqueciendo con contratos estatales y fondos de la UE.